Este lunes 20 de abril de 2026, la Fiscalía de Los Ángeles presentó cargos formales de asesinato en primer grado contra David Anthony Burke, conocido globalmente como D4VD. El artista de 21 años, creador de himnos para videojuegos y éxitos de Billboard, enfrenta un proceso que podría terminar en cadena perpetua o pena de muerte.
Un hallazgo macabro en el maletero
En septiembre de 2025 un fuerte olor alertó a operarios de un depósito municipal sobre un Tesla abandonado, propiedad de Burke. Al abrir el maletero, encontraron los restos desmembrados y en avanzado estado de descomposición de Celeste Rivas Hernández, una adolescente de apenas 14 años que había desaparecido en abril de 2024.
Pese a que el cadáver fue hallado hace siete meses, la policía justificó la demora en la detención de D4VD asegurando que necesitaban proteger la integridad de una investigación “extremadamente difícil”, marcada por la desaparición de pruebas y el alto perfil del sospechoso.
Abusos, dinero y silencio: Los agravantes
El fiscal Nathan Hochman calificó el crimen como “brutal y horrible”. Según la acusación formal, el asesinato de Rivas no fue un hecho aislado, sino que estuvo precedido por crímenes sexuales cometidos por Burke contra la menor.
La fiscalía sostiene que el móvil del asesinato incluyó cuestiones financieras y el intento de silenciar a la joven, quien se habría convertido en testigo de los abusos del rapero.
El fin de una carrera meteórica
Mientras Celeste permanecía desaparecida, D4VD disfrutaba del éxito de su disco Withered y realizaba giras multitudinarias. Sin embargo, tras su detención sin fianza, el imperio comercial del artista se ha desplomado: Universal Music y Sony han cancelado sus contratos, y marcas internacionales han retirado su imagen de las campañas.
Por ahora, Burke permanece bajo custodia mientras el caso pasa a manos de la oficina de Grandes Crímenes, en lo que promete ser uno de los juicios más mediáticos de la década.
