A más de un mes de la desaparición de Christopher Vásquez en Quito, su familia asegura que no existen avances concretos en la investigación y denuncia trabas en el acceso a información clave.
El joven fue visto por última vez el pasado 5 de marzo de 2026, cuando salió de su vivienda con dirección a su trabajo. Su hermano, Ariel Vásquez, fue la última persona que tuvo contacto con él.
“Fue un día normal. Nos despedimos, quedamos en estar en contacto, pero nunca imaginamos que sería la última vez que hablaríamos”, relató.

Desde entonces, la incertidumbre ha marcado el día a día de su familia. Ariel asegura que, pese a los esfuerzos, no han recibido información clara por parte de las autoridades.
“No hemos visto un avance como tal. Nos dicen que están investigando, pero no tenemos ninguna noticia sobre su paradero”, afirmó.
Uno de los principales obstáculos, según la familia, ha sido el acceso a cámaras de videovigilancia. Denuncian que, pese a contar con oficios de Fiscalía, han recibido respuestas como fallas técnicas, equipos en mantenimiento o archivos dañados.
“Pasamos semanas solicitando una cámara clave y nunca pudimos acceder al video”, explicó Ariel.

Ante esta situación, aseguran que han tenido que impulsar gran parte de la búsqueda por cuenta propia, especialmente en la revisión de cámaras en los primeros días.
Mientras los días avanzan sin respuestas, el impacto emocional se profundiza. La familia describe el proceso como “devastador”, marcado por la ansiedad y la desesperación constante.
Christopher Vásquez es recordado como una persona tranquila, trabajadora y apasionada por el fútbol, cualidades que hoy su familia intenta mantener vivas en medio de la incertidumbre.

Finalmente, hacen un llamado a la ciudadanía para no dejar de difundir su caso y presionar para que las investigaciones continúen.
“No es un papel más, es una vida”, concluyó su hermano.
