El cuerpo sin vida del ciudadano estadounidense Gregory Krupa fue localizado la mañana del 15 de abril de 2026 en una zona de difícil acceso en Quito. El hallazgo se produjo en una cascada de aproximadamente 75 metros de altura, ubicada en el cerro Penitente, dentro del parque Gualguitagua, al norte de la ciudad.
El operativo fue ejecutado por el Grupo de Intervención y Rescate (GIR), el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de la Policía Nacional, Bomberos Quito, en coordinación con otras unidades especializadas, tras varios días de búsqueda.
Un terreno extremo que complicó el rescate
La zona donde fue encontrado el cuerpo presenta condiciones geográficas complejas. Se trata de una cascada de gran altura rodeada de vegetación densa, pendientes pronunciadas y zonas rocosas, lo que obligó a los equipos a emplear técnicas especializadas de descenso.
Según el reporte oficial, los rescatistas utilizaron sistemas de cuerdas para realizar descensos controlados hasta la base de la cascada. Una vez en el lugar, ejecutaron una búsqueda exhaustiva en el área de impacto.
El acceso terrestre es limitado, lo que convierte a este punto en uno de los más difíciles para operaciones de rescate dentro del Distrito Metropolitano de Quito.

Coordinación entre unidades para la búsqueda
En el operativo participaron equipos de la Dinased, el GIR, el Cuerpo de Bomberos de Quito y agentes de control metropolitano. La intervención se organizó en el sector del Parque Metropolitano Gualguitagua, desde donde se planificaron las maniobras.
El trabajo conjunto permitió dividir tareas, asegurar la zona y ejecutar el descenso técnico hacia la cascada del cerro Penitente.
Localización y extracción del cuerpo
Tras la inspección del área, los equipos lograron ubicar el cuerpo sin vida de Gregory Krupa en la parte baja de la cascada.
Posteriormente, se realizó el procedimiento de empaquetamiento utilizando una camilla tipo sked, diseñada para rescates en terrenos de difícil acceso. La extracción se ejecutó mediante sistemas de polipastos, que permiten elevar cargas en pendientes pronunciadas.
Una vez trasladado a un punto accesible, el cuerpo fue entregado a personal de Criminalística para el inicio de los procedimientos legales correspondientes.

Un operativo técnico de alto riesgo
El rescate requirió personal especializado y equipos técnicos, incluyendo el uso de un dron para reconocimiento del terreno. En total, participaron cuatro uniformados del GIR en la fase operativa directa.
Las maniobras se desarrollaron bajo estrictos protocolos de seguridad debido al riesgo que representa trabajar en alturas y en zonas con flujo de agua.
El caso ahora continúa en investigación por parte de las autoridades competentes, que deberán determinar las circunstancias en las que ocurrió el fallecimiento del ciudadano extranjero.

Un punto poco conocido pero de difícil acceso en Quito
El cerro Penitente, donde se ubica la cascada, es una zona natural que no forma parte de los recorridos tradicionales dentro del parque metropolitano. Su geografía irregular y la falta de senderos definidos incrementan el nivel de riesgo para quienes ingresan sin conocimiento del terreno.
Este tipo de escenarios representa un desafío constante para los equipos de rescate en la capital, especialmente cuando se trata de operaciones que implican descensos verticales y condiciones climáticas variables.

Las autoridades recomiendan a la ciudadanía evitar ingresar a zonas no habilitadas y tomar precauciones al realizar actividades en áreas naturales de difícil acceso.
