Las altas temperaturas registradas en Guayaquil durante abril no solo afectan la rutina diaria, sino también el desempeño de quienes trabajan al aire libre. Actividades como el delivery, la construcción o el comercio informal enfrentan mayores dificultades debido al calor sostenido en la ciudad.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) ha advertido temperaturas superiores a los 30 °C en la región Costa, con niveles elevados de radiación solar, condiciones que inciden directamente en el esfuerzo físico y la resistencia de los trabajadores.
En la práctica, quienes realizan labores en la vía pública reportan cambios en su ritmo de trabajo y en sus condiciones físicas. Miriam, una trabajadora que reparte periódicos en la vía pública, comentó que el calor ha intensificado el desgaste diario.
“El calor me da más dolor de cabeza, sudo más de lo normal. El trabajo es más cansado”, relató. Además, indicó que ha tenido que modificar su dinámica laboral para sobrellevar las condiciones climáticas. “He tenido que cambiar la manera en que trabajo, buscando más la sombra”.
Según su experiencia, uno de los principales riesgos es la combinación entre el esfuerzo físico y la exposición prolongada al sol. “Lo más difícil de trabajar bajo estas temperaturas es estar pendiente de los carros y los mareos que da la cantidad de sol y calor”, explicó.
También advirtió que las condiciones actuales se perciben más intensas que en años anteriores. “Este calor se siente mucho más fuerte que otros años”, agregó.
A nivel internacional, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha señalado que el estrés térmico puede afectar la productividad laboral, especialmente en trabajos físicos, al reducir la capacidad del cuerpo para mantener su rendimiento.
El organismo advierte que el calor excesivo puede provocar fatiga, deshidratación y disminución de la concentración, factores que incrementan el riesgo de accidentes laborales.
En ciudades como Guayaquil, donde gran parte de la actividad económica se desarrolla en espacios abiertos, el impacto del calor se vuelve más evidente en sectores que dependen del trabajo físico diario.
Especialistas recomiendan medidas como pausas frecuentes, hidratación constante y evitar la exposición en horas de mayor radiación, entre las 10:00 y 15:00, para reducir los efectos del calor en la salud y el desempeño laboral.
En medio de una semana marcada por temperaturas elevadas, trabajadores que permanecen en la calle enfrentan el desafío de adaptarse a condiciones climáticas que inciden directamente en su bienestar y productividad.
