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Cuenca celebra 469 años de fundación: la ciudad que dejó de ser destino para convertirse en hogar

Historias de quienes llegaron desde lejos y encontraron en Cuenca un lugar para empezar de nuevo y echar raíces

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CUENCA-469 AÑOS DE FUNDACION Cuenca,Ecuador 9 de abril de 2026 Este domingo 12 de abril la ciudad de Cuenca cumple 469 años de fundación,donde habra desfiles estudiantiles,gastronomia y varios eventos. foto Boris Romoleroux/API (BORIS ROMOLEROUX)

Cuenca conmemora este 12 de abril sus 469 años de fundación, consolidándose no solo como un referente histórico y cultural del Ecuador, sino también como una ciudad que ha sabido abrir sus puertas y convertirse en hogar para quienes llegaron desde lejos en busca de nuevas oportunidades y una mejor calidad de vida.

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Cuenca Cuenca celebra 469 años de fundación, una ciudad que ha sabido convertirse en hogar para quienes llegaron desde lejos en busca de nuevas oportunidades. (Metro)

Cuenca y sus encantos

La capital de los azuayos se distingue por sus calles empedradas, casas de fachadas coloridas y tejados de barro que conservan su esencia patrimonial.

Atravesada por los ríos Tomebamba, Yanuncay, Tarqui y Machángara, la ciudad integra naturaleza y urbanismo en un entorno único, donde íconos como la Catedral de la Inmaculada Concepción y su centro histórico, declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad, conviven con una modernidad que se adapta de forma armónica, haciendo de Cuenca un destino que destaca por su seguridad, cultura, calidad de vida y capacidad de acoger nuevas historias.

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469 años de fundación de Cuenca A sus 469 años de fundación, Cuenca destaca no solo por su patrimonio, sino por ser un destino que se transforma en hogar. (Cortesía)

El lugar donde los sueños echaron raíces

Ramón Antonio Pacheco Andrade, venezolano, vive y disfruta Cuenca desde hace más de 30 años. Su historia con la ciudad comenzó gracias al amor. Conoció a su esposa, Ximena Padilla, en Venezuela, cuando ella llegó junto a su familia en busca de mejores oportunidades en aquella época.


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Cuenca Ramón Pacheco, vive más de 30 años en Cuenca (Cortesía)

Como buena cuencana, Ximena hablaba de su ciudad con orgullo. Le contaba a Ramón sobre Cuenca, sus calles llenas de historia, su arquitectura colonial, su cultura profunda y su espíritu tranquilo pero trabajador. Esas conversaciones sembraron una idea que pronto se convertiría en decisión.

Así, emprendieron un nuevo viaje. Dejaron Maracay, Venezuela, para empezar una historia distinta en Cuenca, Ecuador. Junto a sus hijos, crecieron entre costumbres que mezclaban dos mundos: en la mesa podía haber arepas al desayuno, pero también sopa de fideos con mote y choclo al almuerzo, como en cualquier hogar cuencano.

En el centro de la ciudad, en las calles Lamar y Hermano Miguel, encontraron una oportunidad que marcaría su camino: un pequeño bazar. Lo que comenzó como un negocio sencillo se convirtió en un símbolo de perseverancia. Hoy, ese bazar supera los 30 años de historia, resistiendo cambios económicos, crisis y transformaciones del comercio.

“Cuenca es la ciudad que me abrió sus puertas, me dio oportunidades y donde aún quedan muchos sueños por cumplir”, comenta Ramón.

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Cuenca Mihaela Ionela Badin, rumana que decidió quedarse en Cuenca. (Cortesía)

De Europa a la Atenas del Ecuador: una historia de arraigo y pertenencia

Mihaela Ionela Badin, originaria de Rumania, vive en Cuenca desde hace 12 años. Su relación con la ciudad fue creciendo con el tiempo, hasta convertirse en un vínculo profundo.

“A veces pienso que uno no decide quedarse en un lugar de un solo golpe; a veces es la ciudad la que, poco a poco, lo va adoptando. Y eso fue lo que me pasó con Cuenca”, comentó a Metro Ecuador.

Relata que lo primero que la enamoró fue el alma de la ciudad. 

No solo su belleza evidente en sus calles, iglesias, casas y ríos, sino su forma de sentirse viva desde la memoria. “Cuenca tiene algo muy profundo: es una ciudad hermosa, con corazón, con historia, con identidad”, señala.

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Cuenca Mihaela Ionela Badin decidió quedarse y vivir en Cuenca, hoy en día disfruta de cada uno de sus rincones.

Periodista de profesión, destaca también a su gente: el respeto, la educación y la forma de construir vínculos. “Cuando uno vive lejos de su país, eso no se olvida nunca”, afirma.

Hoy, junto a su pareja, Santiago Reyes, arquitecto de profesión, ha construido una vida en la ciudad. Y encuentra conexiones con su tierra natal.

“Vengo de Rumania, una tierra también atravesada por la historia y los ríos. Allá está el Danubio ( en mi ciudad natal, Braila), que para nosotros es símbolo y memoria. Cuando llegué a Cuenca y vi sus ríos, sentí una emoción difícil de explicar”, recuerda.

Fiestas de Cuenca
Cuenca El lenguaje cuencano y sus expresiones se viven con más fuerza durante las fiestas de Cuenca. foto Boris Romoleroux/API. (BORIS ROMOLEROUX)

Badin llegó con otra lengua, otra historia y otra geografía interior; pero en Cuenca encontró un lugar donde echar raíces.

“Hoy puedo decir, con mucha emoción, que una parte de mi corazón ya es cuencana”.

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