El Municipio de Guayaquil clausuró, este viernes 10 de abril, una clínica veterinaria clandestina que operaba dentro de una vivienda en la ciudadela Vergeles, al norte de la ciudad, tras detectarse graves irregularidades en la atención de animales.
Operativo reveló greves irregularidades
La intervención fue realizada luego de varias alertas ciudadanas y estuvo a cargo de la Dirección de Protección de los Derechos de los Animales (ProAnimal), en coordinación con Segura EP, la Dirección de Justicia y Vigilancia y la Policía Nacional.
Según el reporte oficial, en el lugar se ofrecían esterilizaciones a bajo costo como principal servicio de captación. Además, se incluía el traslado de mascotas a domicilio, una práctica que permitió evidenciar el alcance de la operación irregular.
Animales en condiciones críticas
Durante el operativo, las autoridades encontraron 23 animales, entre ellos 21 gatos y 2 perros, que habían sido sometidos a procedimientos quirúrgicos y permanecían sedados en condiciones que no cumplían ningún estándar veterinario.
Entre las principales anomalías detectadas se registró el uso de hilo de nylon de pesca como material de sutura quirúrgica, así como la utilización de detergentes domésticos para la limpieza del instrumental médico.

Las autoridades también señalaron que el traslado de los animales se realizaba en motocicletas, en transportadoras apiladas y sin condiciones adecuadas.
Operación sin permisos
El establecimiento no contaba con los permisos obligatorios para funcionar, entre ellos el Certificado de ProAnimal ni la Licencia Anual de Funcionamiento de Establecimientos (LAFE), lo que confirma que operaba completamente al margen de la normativa municipal.
Los animales rescatados fueron trasladados al Centro Veterinario Municipal, donde reciben atención médica, evaluación y resguardo mientras avanzan las investigaciones.

