La Policía Nacional ejecutó un nuevo golpe contra estructuras del crimen organizado en Quito. El operativo, denominado Apolo 16, se desarrolló en sectores conflictivos del norte de la capital como Comité del Pueblo, La Bota y El Mirador, dejando un saldo de 33 personas aprehendidas, armas incautadas y droga decomisada.
Más de 300 uniformados participaron en esta intervención que tuvo como objetivo debilitar a grupos delictivos como Los Lobos y Los Choneros, vinculados a economías criminales que operan en estos sectores.

Operativo focalizado contra estructuras criminales
Según el comandante general de la Policía Nacional, Pablo Dávila, la intervención fue planificada con base en inteligencia y denuncias ciudadanas.
“Ejecutamos operativos puntualizados con nuestro subsistema investigativo, apoyados por unidades tácticas, para atacar a estas estructuras criminales dedicadas al robo, microtráfico y extorsión”, señaló.
El despliegue incluyó allanamientos y controles en zonas identificadas como puntos críticos, donde estas organizaciones operan aprovechando condiciones de vulnerabilidad y delitos de oportunidad.

Detenidos, armas y droga: los resultados del operativo
Los resultados evidencian la magnitud de la intervención:
- 33 personas aprehendidas (todos ecuatorianos)
- 5 con antecedentes por tráfico de drogas, robo y posesión de armas
- 7 detenidos por delitos de tráfico y robo
- 8 ciudadanos extranjeros retenidos para verificación migratoria
- 5 menores de edad rescatados en condiciones precarias

Además, se incautaron:
- 9 armas de fuego (entre pistolas, revólveres y una escopeta)
- 51 municiones
- 39 armas blancas
- Sustancias sujetas a fiscalización como marihuana, cocaína y base de cocaína

También se recuperaron:
- 9 motocicletas reportadas como robadas
- 5 vehículos sustraídos

Explosivos y extorsión: señales de violencia criminal
Uno de los hallazgos que más preocupa a las autoridades fue la presencia de objetos con características de carga explosiva, presuntamente utilizados para intimidar y extorsionar a comerciantes.
Este tipo de indicios refuerza la hipótesis de que estas estructuras no solo operan en delitos comunes, sino que están escalando a dinámicas más violentas propias del crimen organizado.

Cómo operaban las bandas en el norte de Quito
De acuerdo con la Policía, el modus operandi de estos grupos se basa en delitos de oportunidad.
“Actúan donde se facilita cometer robos a personas, vehículos o locales. También están vinculados al microtráfico y la extorsión”, explicó Dávila.
La identificación de los sospechosos se realiza mediante antecedentes, alias, tatuajes y denuncias ciudadanas, lo que permite establecer vínculos con organizaciones criminales.

Denuncia ciudadana y tecnología: clave para los operativos
El comandante destacó el uso de herramientas tecnológicas como el Código QR implementado por la Policía, que permite a la ciudadanía realizar denuncias de forma confidencial.
“Esta información es procesada para generar paquetes de inteligencia que permiten planificar operativos como este”, indicó.
Según la institución, este sistema ya ha permitido detectar envíos de droga y ubicar puntos críticos de delincuencia en la capital.
Policía pide apoyo al sistema judicial
Tras la detención de los sospechosos, la Policía hizo un llamado a la Función Judicial para garantizar que los casos no queden en la impunidad.
“Nosotros cumplimos con poner a los detenidos a órdenes de la autoridad competente con todas las evidencias. Ahora la justicia también debe hacer su parte”, enfatizó el comandante.

Un escenario de inseguridad que persiste
Pese a los resultados del operativo, las autoridades reconocen que la violencia vinculada a estas estructuras continúa siendo un desafío en Quito.
La presencia de grupos como Los Lobos y Los Choneros en sectores urbanos evidencia cómo el crimen organizado ha extendido su influencia más allá de las cárceles y zonas costeras, consolidando redes en la capital.
Mientras tanto, la Policía anticipa que estos operativos continuarán en función de la información que entregue la ciudadanía, en un intento por contener el avance de estas economías ilegales en la ciudad.
