Luis Alberto Alarcón Herrera, de 37 años, ingresó la mañana del 2 de abril de 2026 a una clínica dental, ubicada en las calles 6 de Diciembre, en el norte de Quito. Había acudido para someterse a un procedimiento odontológico bajo sedación consciente. Horas después, su cuerpo salía sin vida del mismo lugar.
Eran aproximadamente las 10:00 cuando Alarcón llegó al centro médico acompañado de su padre. Había firmado previamente documentos relacionados con el procedimiento. La intervención incluía tratamientos como endodoncia y profilaxis, bajo la administración de sedación anestésica.
La intervención: dos procedimientos y una segunda sedación
Según el reporte policial al que tuvo acceso Metro Ecuador, la anestesióloga que estuvo en el procedimiento le administró sedación al paciente a su ingreso. Bajo ese estado, se realizó una endodoncia que duró cerca de una hora.

Posteriormente, el paciente fue despertado durante aproximadamente 15 minutos. Sin embargo, fue sedado nuevamente para continuar con otros procedimientos odontológicos, incluyendo una limpieza profunda y remoción de cálculo.
Este segundo proceso tomó alrededor de 40 a 45 minutos.
El momento crítico: la reacción y la descompensación
Tras el segundo procedimiento, el estado de Luis Alarcón cambió.
De acuerdo con los testimonios recogidos por la Policía, el paciente comenzó a presentar un rash cutáneo —una reacción alérgica— en la mano izquierda, donde tenía colocada una vía intravenosa.
La anestesióloga suspendió el suero e inició maniobras de estabilización. Le administraron medicamentos como dexametasona, hidrocortisona y posteriormente adrenalina, en un intento por revertir la reacción.
Pero el paciente no respondió.
La espera por una ambulancia y los intentos de reanimación
Mientras el cuadro clínico se agravaba, el personal de la clínica contactó al ECU-911 para solicitar una ambulancia.
Según el reporte, la respuesta fue que no había unidades disponibles de forma inmediata y que la asistencia podría tardar entre una y dos horas.

Ante esta situación, el equipo médico continuó con maniobras de emergencia dentro del quirófano.
Cuando finalmente llegaron dos paramédicos, aproximadamente 45 minutos después, iniciaron procedimientos de reanimación. Sin embargo, Luis Alarcón ya no reaccionaba.
Minutos más tarde, se confirmó su fallecimiento.
El levantamiento del cuerpo y los primeros hallazgos
A las 13:00 aproximadamente se reportó el hecho, y el levantamiento del cadáver se realizó a las 15:47 en el mismo lugar.
El cuerpo fue encontrado en posición decúbito dorsal (acostado boca arriba) dentro del área destinada a quirófano.
El informe policial detalla que, a la observación externa, presentaba escoriaciones en el flanco izquierdo y en la cara interna del brazo izquierdo.
Posteriormente, el cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal para la autopsia correspondiente.
El testimonio del padre: “Entró caminando”
El padre de la víctima relató a las autoridades que acompañó a su hijo a la clínica y que, tras dejarlo en el procedimiento, salió momentáneamente junto a su esposa.
Al regresar, cerca de las 11:40, notó movimiento inusual en el establecimiento y solicitó información.
Fue entonces cuando, según su testimonio, la anestesióloga le informó que su hijo había presentado una reacción alérgica tras la administración de medicamentos, específicamente luego de recibir Tramadol (un medicamento analgésico potente de tipo opioide, utilizado para tratar dolores moderados a intensos).
También le indicaron que estaban intentando estabilizarlo y que ya habían solicitado una ambulancia para su traslado.
Cuando los paramédicos llegaron, iniciaron maniobras de reanimación, pero poco después le comunicaron que su hijo había fallecido.
Un caso que abre un frente penal
La muerte de Luis Alarcón no solo ha generado conmoción, sino que también ha abierto un posible escenario judicial.
El abogado Oswaldo Trujillo, defensor de la familia, sostiene que el caso podría configurarse como un presunto delito de homicidio culposo por mala práctica médica, según el artículo 146 del Código Orgánico Integral Penal (COIP).
Según esta figura legal, se deberá determinar si existió incumplimiento del deber de cuidado por parte de los profesionales que intervinieron en el procedimiento.
Entre los elementos clave que se investigan están:
- La justificación del uso de sedación en un procedimiento odontológico.
- La actuación del personal médico frente a la reacción adversa.
- La disponibilidad de equipos y protocolos de emergencia.
- Las condiciones del establecimiento para realizar este tipo de intervenciones.
La clave: el informe de autopsia
Actualmente, el caso se encuentra en fase de investigación previa.
El informe del Instituto Nacional de Medicina Legal será determinante para establecer la causa exacta de la muerte y definir si existe responsabilidad penal.
Mientras tanto, la clínica fue clausurada temporalmente por no contar con los permisos necesarios para realizar procedimientos bajo anestesia.
Una muerte que deja más preguntas que respuestas
Luis Alarcón entró caminando a una clínica dental para un procedimiento programado. Horas después, su familia recibió la noticia de su muerte.
Lo que ocurrió dentro del quirófano —entre decisiones médicas, tiempos de respuesta y protocolos— es ahora materia de investigación.
Y será la justicia la que determine si se trató de una complicación inevitable o de un error que pudo evitarse.
