El acceso a servicios veterinarios gratuitos en Guayaquil continúa en expansión. Durante el primer trimestre de 2026, se registraron 166.614 atenciones dirigidas a perros y gatos en distintos puntos de la ciudad, según datos de la Dirección General de Protección de los Derechos de los Animales.
Las intervenciones se concentraron principalmente en acciones preventivas y de atención primaria. Entre ellas destacan 65.513 consultas médicas, 43.504 desparasitaciones y 8.245 vacunas aplicadas, con énfasis en sectores donde el acceso a servicios veterinarios suele ser limitado. Estas jornadas buscan detectar enfermedades de forma temprana y mejorar las condiciones de salud de los animales de compañía.
Otro eje importante ha sido el control poblacional. En este periodo se realizaron 6.840 cirugías de esterilización, junto con la colocación de 2.689 microchips. Estas medidas apuntan a reducir el abandono y facilitar la identificación de mascotas, promoviendo prácticas de tenencia responsable entre los ciudadanos.
Además de los servicios básicos, también se ejecutaron tratamientos complementarios. Más de 31.000 procesos de vitaminización y la administración de medicamentos especializados formaron parte de las atenciones, especialmente en animales con condiciones de salud específicas o en recuperación.
Solo en marzo se contabilizaron más de 69.000 atenciones, lo que representa uno de los picos más altos en cobertura dentro de este tipo de programas. La cifra refleja un incremento en la demanda y en el alcance territorial de las brigadas veterinarias, que operan en distintos sectores urbanos y periféricos.

El despliegue de estos servicios se enmarca en el enfoque “Una Sola Salud” (One Health), que integra la salud animal, humana y ambiental. Este modelo busca no solo mejorar el bienestar de los animales, sino también prevenir riesgos sanitarios y fortalecer la convivencia en entornos urbanos.
En la práctica, la cercanía de estos servicios tiene un impacto directo en la economía de los hogares. Al tratarse de atención gratuita, las familias pueden acceder a consultas, medicamentos y procedimientos sin asumir costos adicionales, lo que resulta especialmente relevante en zonas de menores ingresos.
Especialistas en bienestar animal coinciden en que este tipo de programas contribuyen a reducir enfermedades transmisibles, controlar la sobrepoblación de animales y fomentar una cultura de cuidado responsable. Sin embargo, señalan que la sostenibilidad de estas iniciativas dependerá de su continuidad y del compromiso ciudadano.
En conjunto, las cifras del primer trimestre evidencian un crecimiento en la cobertura de los servicios veterinarios gratuitos en Guayaquil, así como una mayor participación de la población en este tipo de jornadas. La tendencia apunta a un modelo de atención más cercano, preventivo y enfocado en la salud integral.
