La muerte de Luis Alberto Alarcón Herrera, de 37 años, ocurrida el pasado 2 de abril de 2026 en una clínica dental del norte de Quito, ha generado cuestionamientos sobre las condiciones en las que se realizó el procedimiento médico.
De acuerdo con los familiares, la causa oficial del fallecimiento fue un infarto agudo de miocardio, acompañado de edema cerebral, edema agudo de pulmón e insuficiencia respiratoria.
Alarcón ingresó a la clínica, ubicada en la avenida 6 de Diciembre y Checoslovaquia, para someterse a una endodoncia y la colocación de dos implantes dentales. Sin embargo, durante la intervención —realizada bajo anestesia general— sufrió un paro cardiorrespiratorio que derivó en su muerte.
Uso de anestesia general en procedimiento odontológico
Uno de los puntos que genera dudas a los familiares en el caso es la decisión de aplicar anestesia general para un procedimiento que, según documentos firmados por el propio paciente, “casi siempre se realiza bajo anestesia local”.
En la documentación revisada, no constaría una justificación clínica escrita que explique por qué se optó por este tipo de anestesia, considerada de mayor riesgo en comparación con la anestesia local en intervenciones odontológicas.
Irregularidades en documentos médicos
El análisis de los consentimientos informados firmados por el paciente revelaría posibles inconsistencias. Entre ellas, se identificó que el formulario oficial de consentimiento anestésico no registra el nombre, firma ni sello del médico anestesiólogo responsable.
Además, se detectaron documentos con fechas posteriores al día del fallecimiento, lo que evidenciaría un manejo irregular de los registros clínicos.
Otro aspecto relevante es la inclusión de cláusulas que intentan deslindar de responsabilidad a la clínica, lo que, según la normativa ecuatoriana, no tendría validez legal.
Investigación en curso
El caso se encuentra en etapa de investigación. El informe completo de la autopsia, realizado por el Instituto Nacional de Medicina Legal, está en proceso de ser remitido a la Fiscalía General del Estado.
De acuerdo con la información disponible, el proceso podría configurarse como un presunto caso de homicidio culposo por mala práctica médica o negligencia.
Mientras tanto, el establecimiento fue clausurado temporalmente por el Municipio de Quito debido a la falta de autorizaciones para realizar procedimientos quirúrgicos bajo anestesia general.
La muerte de Luis Alarcón, quien deja una esposa y una hija de tres meses, ha abierto el debate sobre los controles en clínicas privadas y el uso de anestesia en procedimientos odontológicos en el país.
