Dos conductores que transportaban cilindros de gas fueron aprehendidos durante operativos de control permanentes de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT), tras registrar resultados positivos en pruebas de alcoholemia.
El primer caso ocurrió el viernes 3 de abril de 2026, cuando un conductor fue detenido luego de marcar 2,05 gramos de alcohol por litro de sangre, mientras movilizaba 76 cilindros de gas llenos, lo que representaba un alto riesgo por tratarse de material inflamable.
Un día después, el sábado 4 de abril, otro conductor fue aprehendido al registrar 0,54 gramos de alcohol por litro de sangre, mientras transportaba aproximadamente 40 cilindros de gas.
La AMT advirtió que conducir bajo los efectos del alcohol es una conducta de alto riesgo, especialmente cuando se transportan materiales inflamables, ya que pone en peligro la vida del conductor, peatones y otros actores viales.
De acuerdo con el artículo 385 del Código Orgánico Integral Penal (COIP), esta conducta es una infracción grave. En el caso de conductores de transporte público, comercial o de carga, el límite permitido es de 0,1 gramos de alcohol por litro de sangre. Superarlo puede implicar la suspensión de la licencia por 60 días, una multa de tres Salarios Básicos Unificados y hasta 90 días de privación de libertad.
La AMT informó que mantendrá los operativos de control en distintos puntos de la ciudad y reiteró el llamado a conducir con responsabilidad.
