Este miércoles 1 de abril de 2026, la NASA tiene programado el lanzamiento de la misión Artemis II desde el Centro Espacial Kennedy en Florida. El despegue del colosal cohete SLS está previsto para las 18:24 hora local (17:24 hora de Ecuador), dando inicio a una travesía que durará aproximadamente 10 días.
Preparativos y pronóstico del tiempo
Aunque la misión sufrió retrasos desde febrero por ajustes técnicos en el hangar, las autoridades de la NASA han confirmado que “el vehículo, el sistema y la tripulación están listos”.
El reporte meteorológico para la tarde de este miércoles es prometedor, con un espacio de cielo despejado que permitiría la ignición de los motores, a pesar de la presencia de algunas nubes aisladas en la costa de Florida.

En caso de que el clima o algún factor técnico obliguen a una postergación, la agencia espacial dispone de ventanas de lanzamiento adicionales hasta el 6 de abril.
Una tripulación diversa y legendaria
A diferencia de las misiones Apolo del siglo pasado la misión lunar contará con la participación de una mujer (Christina Koch), un hombre afrodescendiente (Victor Glover) y un ciudadano no estadounidense (el canadiense Jeremy Hansen), quienes acompañarán al comandante Reid Wiseman.
Esta tripulación orbitará nuestro satélite natural sin aterrizar en su superficie, en una trayectoria similar a la mítica Apolo 8 de 1968, pero utilizando la tecnología más avanzada del siglo XXI: la cápsula Orion y el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS).

La Luna como plataforma hacia Marte
El objetivo de Artemis II va más allá de un simple vuelo orbital. Se trata de la piedra de Rosetta para entender la formación de sistemas solares y, sobre todo, de un escalón fundamental para llegar a Marte.
La NASA busca establecer una base permanente en la Luna que sirva como estación de paso para exploraciones mucho más profundas en el sistema solar.
“Es un peldaño hacia Marte, donde podríamos encontrar evidencia de vida pasada”, afirmó la astronauta Christina Koch, resaltando que esta misión probará todos los sistemas críticos de soporte vital antes de que Artemis III intente el próximo alunizaje tripulado.

