La desaparición de Christopher Adrián Vásquez Morillo mantiene en incertidumbre a su familia en Quito.
El joven fue visto por última vez el 5 de marzo de 2026 en el sector de El Calzado, al sur de la ciudad, cuando salió hacia su trabajo, al que nunca llegó.
Desde entonces, sus allegados han emprendido una búsqueda por cuenta propia.
Han recorrido zonas cercanas, incluida la quebrada del río Machángara, y revisado más de 100 cámaras de seguridad para reconstruir sus últimos movimientos.

Sin embargo, solo han logrado seguir su rastro durante aproximadamente 25 minutos.
El día de su desaparición, Vásquez vestía una camiseta naranja, chompa negra, pantalón deportivo oscuro y llevaba una mochila celeste.
Las imágenes captadas por cámaras confirman estos detalles, pero no revelan qué ocurrió después.
La familia descarta un secuestro, ya que no han recibido llamadas de extorsión.
Entre las hipótesis que manejan está la posibilidad de un robo o que haya sido víctima de sustancias como la escopolamina, lo que podría explicar una posible desorientación.
Tras más de tres semanas sin resultados, los familiares han solicitado apoyo a las autoridades, incluyendo el acceso a cámaras del sistema ECU911, sin obtener avances concretos.
El impacto emocional es evidente. Según relataron, la madre del joven permanece afectada, sin salir de casa y con dificultades para alimentarse.
El caso se suma a una problemática mayor en Ecuador, donde se reportan cientos de denuncias de desapariciones cada mes, lo que evidencia la urgencia de respuestas más eficaces.
Las autoridades y la ciudadanía pueden aportar información a la línea 1800-DELITO. La familia insiste en que cada dato puede ser clave para encontrar a Christopher.
