Ecuador se prepara para vivir el feriado de Semana Santa. Este viernes 3, sábado 4 y domingo 5 de abril brindan la oportunidad ideal para que los turistas nacionales y extranjeros conecten con la riqueza cultural, la fe y la biodiversidad de nuestro país.
Si aún no ha definido su hoja de ruta, te presentamos una selección de destinos que combinan la solemnidad de las tradiciones con el relax de la naturaleza.
Fe y tradición en el Centro Histórico de Quito
La capital ecuatoriana es el epicentro de la devoción. El Viernes Santo, Quito se viste de gala para la Procesión de Jesús del Gran Poder, una tradición que desde 1961 congrega a miles de fieles y “cucuruchos”.
Participar en este recorrido por las calles coloniales permite admirar de cerca la esencia de la cultura quiteña y la imponente arquitectura religiosa que ha convertido a la ciudad en Patrimonio de la Humanidad.

Laguna Azul en Napo
Para quienes buscan alejarse de las rutas tradicionales, la Amazonía ofrece un refugio inigualable. A solo 30 minutos de Tena se encuentra la Laguna Azul, un paraíso de aguas cristalinas y piscinas naturales alimentadas por el río Jutanyacu.
Es el destino perfecto para quienes desean sumergirse en la selva, disfrutar de cascadas que nacen del glaciar del Cotopaxi y degustar la exótica gastronomía local rodeados de vegetación virgen.

Olón: Relax y surf en las costas de Santa Elena
Si su plan ideal incluye sol y arena, Olón es la respuesta. Situado a dos horas y media de Guayaquil, este balneario destaca por su ambiente familiar y tranquilo.
Es el sitio predilecto para caminatas al atardecer, clases de surf o simplemente para deleitarse con una oferta gastronómica que mezcla lo mejor de los mariscos ecuatorianos con platos internacionales de primer nivel.

Vía Crucis en Cuenca
En el austro, la “Atenas del Ecuador” ofrece una experiencia espiritual profunda. La Procesión del Vía Crucis en Cuenca recorre sus calles empedradas, permitiendo a los visitantes apreciar la belleza de sus iglesias y la calidez de su gente.
Visitar Cuenca en Semana Santa es también una oportunidad para explorar su riqueza histórica y disfrutar de su reconocida arquitectura republicana.
Este feriado es la ocasión perfecta para apoyar el turismo nacional. Elegir destinos locales no solo nos permite valorar nuestra diversidad, sino que contribuye directamente a la reactivación económica de nuestras comunidades.