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Testigos de Jehová modifican doctrina sobre el uso de sangre

Ahora se permite la autotransfusión, pero se mantiene la prohibición entre personas

Ahora se permite la autotransfusión, pero se mantiene la prohibición entre personas
Testigos de Jehová modifican doctrina sobre el uso de sangre (Cortesía)

Los Testigos de Jehová anunciaron un cambio en una de sus creencias más conocidas: el uso de la sangre en procedimientos médicos. A través de un comunicado oficial, el Cuerpo Gobernante, máximo órgano de la organización con sede en Estados Unidos, informó que se ha modificado su postura respecto a la autotransfusión.

La actualización doctrinal permite ahora que los fieles decidan si autorizan la extracción y almacenamiento de su propia sangre antes de una intervención quirúrgica, con el fin de utilizarla posteriormente durante el procedimiento. Esta práctica, conocida como autotransfusión, era anteriormente rechazada bajo interpretaciones más estrictas.

Sin embargo, la organización mantiene su posición histórica frente a las transfusiones de sangre entre distintas personas, que continúan prohibidas para sus miembros.

Durante décadas, los Testigos de Jehová han interpretado pasajes bíblicos que instan a “abstenerse de la sangre” como una prohibición absoluta de cualquier tipo de transfusión. Esta creencia ha influido directamente en decisiones médicas de sus fieles, generando debates en el ámbito de la salud, especialmente en casos de emergencias o cirugías complejas.


El cambio anunciado introduce un matiz importante en esa doctrina, al permitir el uso de la propia sangre del paciente bajo ciertas condiciones. La decisión abre un nuevo escenario para médicos y pacientes que profesan esta fe, al ofrecer una alternativa dentro de los límites de sus creencias.

Especialistas en bioética han señalado que este tipo de ajustes puede facilitar la relación entre pacientes y sistemas de salud, al ampliar las opciones disponibles en tratamientos médicos sin contradecir completamente los principios religiosos.

Aunque la organización no ha detallado todos los lineamientos específicos de esta nueva postura, el anuncio ya genera impacto tanto en comunidades religiosas como en el ámbito médico, donde durante años se han desarrollado protocolos especiales para atender a pacientes que rechazan transfusiones.

El cambio refleja una evolución en la interpretación de sus normas, manteniendo su base doctrinal pero adaptando ciertas prácticas a contextos actuales de la medicina.

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