La Policía Nacional reveló nuevos detalles sobre el crimen del padre Maximiliano Estupiñán, ocurrido en el norte de Quito. El mayor Fabián Méndez, jefe del Grupo de Operaciones Motorizadas del Distrito Calderón, señaló que una de las principales hipótesis apunta a una posible venganza.
En una entrevista con TC Televisión, el oficial indicó que el hecho no tendría características de robo, ya que en la vivienda no se evidenció desorden ni faltantes.
La declaración se dio durante un operativo ejecutado la noche de este martes 24 de marzo de 2026 en zonas aledañas a donde se suscitó el crimen, donde los uniformados buscaban ubicar a los posibles responsables, quienes, según las primeras indagaciones, aún se estarían movilizando por la zona.
Hipótesis: conocían a la víctima
Méndez explicó que los presuntos implicados serían personas conocidas del sacerdote. El religioso residía en una quinta en Chaquibamba, considerada una zona tranquila, a la que —según el oficial— se presume accedían personas de su círculo cercano.
Se trataría de personas que conocían a la víctima, quienes estarían detrás del crimen.

Violencia extrema en el ataque
Este nuevo elemento se suma a los hallazgos del informe policial, que evidencian la brutalidad del crimen.
El sacerdote, de 64 años, presentaba múltiples heridas contusas en el rostro y cráneo, además de hematomas en las manos, lo que sugiere que intentó defenderse.
Testimonios recogidos en el lugar señalan que el rostro de la víctima se encontraba “totalmente desfigurado”, producto de los golpes.
Las autoridades confirmaron que el ataque fue cometido con un objeto contundente, descartando el uso de armas de fuego.
Hallazgo y antecedentes
El cuerpo fue encontrado el 23 de marzo en el exterior de la vivienda, luego de que un conocido del sacerdote alertara al ECU 911 tras descubrir la escena.
Además, según el entorno cercano, la víctima habría sido objeto de robos en al menos tres ocasiones anteriores, un antecedente que también es analizado dentro de la investigación.
Investigación en curso
Aunque la motivación del crimen aún no ha sido confirmada, la Policía mantiene varias líneas de investigación abiertas.
El caso continúa en indagación mientras las unidades especializadas recaban indicios para identificar a los responsables.
