Un operativo de control fronterizo en Argentina terminó convirtiéndose en un escándalo después de que una funcionaria de la Aduana fuera destituida y detenida tras comprobarse que se apropió de un perro Pomerania retenido a una pareja extranjera durante un procedimiento oficial.
Procedimiento rutinario que se salió de control
El incidente ocurrió el 11 de marzo en el Puente Internacional San Roque González, que conecta Encarnación (Paraguay) con Posadas (Argentina). Cerca de las 10 de la noche, una pareja paraguaya intentó ingresar al país con un cachorro Pomerania, pero no contaban con la documentación sanitaria obligatoria ni la intervención del Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria).
El primer paso del control fue indicarle a la pareja que debía regresar con el animal conforme a la normativa. Sin embargo, la jefa de turno decidió retener al cachorro por razones administrativas llevándose al perro a su domicilio en lugar de trasladarlo a una dependencia oficial, como lo exigen los protocolos, configurando así una apropiación indebida.

La denuncia que destapó el caso
Los dueños del cachorro, al no recibir información sobre el paradero de su mascota, acudieron a las autoridades al día siguiente y presentaron una queja formal ante la Aduana en Posadas.
La investigación interna confirmó que el animal no se encontraba en custodia oficial, sino en la vivienda de la funcionaria, y permitió recuperar al cachorro, que fue devuelto a sus propietarios. La institución emitió disculpas por lo ocurrido.

Destitución y proceso judicial
La funcionaria, identificada como Cintia Beatriz Barán, fue apartada de su cargo como jefa de turno. Además, se inició un sumario administrativo para evaluar faltas disciplinarias, mientras que la Gendarmería Nacional presentó una denuncia penal que llevó el caso ante la Justicia, derivando en su detención.
