La muerte de 15.000 perros callejeros en apenas dos años en una perrera privada en Rumanía ha desatado una fuerte indignación en el país y a nivel internacional. Las imágenes difundidas en redes sociales muestran actos de extrema crueldad, con animales torturados y dejados agonizar hasta su fallecimiento, lo que ha puesto bajo la lupa tanto la ética como la gestión de los fondos públicos destinados a refugios.
Una problemática de años
El fenómeno de los perros callejeros en Rumanía tiene raíces históricas que se remontan a la época comunista (1945-1989), cuando la demolición de barrios y la migración de familias dejaron a muchos animales abandonados.
Desde entonces, se han implementado programas de captura, esterilización y sacrificio, pero el problema persiste: se estima que alrededor de medio millón de perros siguen sin dueño.
El centro de Suraia, en el este del país, fue clausurado tras revelarse que sacrificaba hasta el 80 % de los animales que recibía, a pesar de que la ley prohíbe eliminar perros en refugios privados. Más de 200.000 personas han firmado una petición exigiendo el fin de estas prácticas y mayor control sobre los refugios.
El negocio detrás de la muerte
El informe parlamentario de la diputada Aurora Tasica Simu denuncia irregularidades graves, desde maltratos hasta conflictos de interés en la gestión de refugios. Según el documento, en 25 años se habrían sacrificado 1,5 millones de perros con más de mil millones de euros en fondos públicos, recursos que podrían haberse destinado a esterilizar 25 millones de animales.

El sistema rumanés permite que los ayuntamientos subcontraten a refugios privados, generando un negocio que mueve decenas de millones de euros anuales, donde la captura y el sacrificio se priorizan sobre la prevención y la esterilización.
Investigación en curso
Autoridades de Rumania continúan investigando el caso, mientras tanto el país enfrenta un debate urgente sobre el maltrato animal, la ética de los refugios y la transparencia en el uso de fondos públicos destinados a la protección de los animales callejeros.
