El asesinato del padre Maximiliano Estupiñán, ocurrido en el sector de Chaquibamba, al norte de Quito, suma nuevos elementos que podrían ser clave en la investigación. Según testimonios recogidos por la Policía, el sacerdote habría sido víctima de robos en al menos tres ocasiones anteriores.
Este antecedente ha llamado la atención de los investigadores, quienes analizan si estos hechos estarían relacionados con el crimen ocurrido el pasado 22 de marzo de 2026.
Robos previos en el mismo entorno
De acuerdo con versiones de personas cercanas al religioso, los incidentes delictivos se habrían registrado en el mismo entorno donde fue hallado sin vida.

Aunque no se han detallado las circunstancias de estos robos, la información fue incorporada dentro de las primeras líneas de investigación.
Crimen violento bajo investigación
El cuerpo del sacerdote fue encontrado en la parte externa de una vivienda, con múltiples heridas contusas en el rostro y cráneo, además de hematomas en las manos, lo que evidenciaría un intento de defensa.
Las autoridades han confirmado que el ataque habría sido perpetrado con un objeto contundente, descartando el uso de armas de fuego.
Hallazgo tras alerta de un conocido
El hallazgo fue realizado por un amigo del sacerdote, quien acudió al domicilio y encontró el cuerpo tendido en el suelo. Al percatarse de la gravedad de la escena, alertó al ECU 911.

Posteriormente, unidades de la Policía Nacional y equipos especializados como Dinased, Criminalística y Policía Judicial acudieron al lugar para iniciar las diligencias.
Varias hipótesis sobre el móvil
Aunque la motivación del crimen aún no ha sido determinada, los antecedentes de robos y las características del ataque forman parte del análisis investigativo.
Las autoridades no descartan ninguna hipótesis y continúan recabando indicios para esclarecer este hecho que ha causado conmoción en la zona.
El caso permanece en investigación mientras se espera información oficial ampliada.
