Una red criminal dedicada al robo de combustible en Ecuador fue desarticulada por la Policía Nacional tras un operativo que dejó seis detenidos y dos prófugos. La estructura operaba mediante perforaciones clandestinas a poliductos de Petroecuador y habría generado un perjuicio cercano a los 9 millones de dólares.
Así operaba la red de robo de combustible
La operación, denominada “Atenas”, fue ejecutada por la Unidad Nacional de Investigación de Delitos Hidrocarburíferos (UIDH) tras una investigación que se extendió por diez meses.
Las autoridades identificaron que el esquema iniciaba con perforaciones ilegales en el poliducto Pascuales–Cuenca, desde donde se extraían gasolina, diésel y gas licuado de petróleo.
El combustible era transportado en autotanques que circulaban con guías de remisión adulteradas, lo que permitía evadir controles y reinsertar el hidrocarburo en estaciones de servicio.
Distribución y alcance de la estructura
Según las investigaciones, el combustible sustraído era distribuido principalmente en Guayaquil y zonas del Guayas, como el cantón Jujan, con ramificaciones hacia otras provincias.
La organización operaba con roles definidos, desde la extracción hasta el transporte y almacenamiento, lo que le permitió sostener la actividad ilícita durante casi un año.
Evidencias y allanamientos
El caso se sustentó en interceptaciones telefónicas, vigilancia técnica y detenciones en flagrancia, donde se detectó transporte de combustible con documentación falsa.
Durante el operativo se ejecutaron 14 allanamientos: 13 en el distrito Pascuales (Zona 8) y uno en Jujan.
Como resultado, se logró:
- Seis personas detenidas
- Dos sospechosos prófugos
- Incautación de aproximadamente 10.000 galones de combustible
- Retención de cuatro autotanques
- Clausura de una gasolinera en Guayaquil
- Intervención de una estación de servicio en la vía Milagro–Jujan
Además, se decomisaron equipos, motobombas y dispositivos utilizados para la extracción ilegal.
Posibles conexiones y avance del caso
Las autoridades indicaron que los autotanques estarían vinculados a empresas relacionadas con otros procesos, lo que abre nuevas líneas de investigación.
El ministro del Interior, John Reimberg, señaló que este caso tendría relación con otras estructuras criminales, como el denominado caso Triple A.
Las investigaciones continúan mientras la Policía busca ubicar a los dos implicados prófugos y determinar el alcance total de la red.
Un golpe a la economía criminal
El robo de combustible es considerado uno de los delitos que más afecta a las finanzas del Estado, además de distorsionar el mercado y financiar estructuras delictivas.
Con este operativo, las autoridades buscan debilitar las economías ilegales vinculadas al tráfico de hidrocarburos en el país.
