Una organización delictiva, vinculada a “Los Lobos”, estaba dedicada al asalto en buses de transporte urbano en Quito fue desarticulada tras un proceso investigativo que permitió identificar su estructura, modus operandi y vínculos con otros delitos en la ciudad.
La Policía Nacional informó que este grupo operaba principalmente en el corredor de la avenida Simón Bolívar y sectores periféricos, donde ejecutaban robos a mano armada dentro de unidades de transporte público.
El pitbull como método de intimidación
De acuerdo con las investigaciones, los implicados utilizaban armas de fuego, armas blancas y un perro de raza pitbull para amedrentar a las víctimas durante los asaltos. De hecho, en enero de este año, un bus grabó uno de los asalto ejecutados en el sector de El Ejército, al sur de la capital.
Los delincuentes se hacían pasar por pasajeros y, una vez dentro de los buses, actuaban de forma coordinada para despojar a los usuarios de dinero, celulares y otros objetos de valor.
Este modus operandi fue registrado en varios hechos delictivos, algunos de los cuales se viralizaron en redes sociales.
Operativo y detenidos
El caso, denominado “Alpha”, permitió la captura de tres personas en el sur de Quito, quienes estarían vinculadas a un brazo operativo de la organización liderada por alias “Chicho”, presuntamente relacionado con el grupo delictivo “Los Lobos”.
Entre los detenidos consta un ciudadano con antecedentes por robo.
Durante el allanamiento, la Policía incautó un arma de fuego, celulares y prendas de vestir que serían utilizadas en los delitos.

Estructura y planificación
Las investigaciones determinaron que la organización analizaba previamente los operativos policiales para identificar zonas y horarios con menor control.
Además, contaban con rutas de escape y vehículos estratégicamente ubicados para facilitar la huida tras los asaltos.
Sentencias previas
Este caso se deriva de la operación “Fénix 70”, ejecutada en 2025, que permitió la desarticulación inicial de esta estructura delictiva.
En febrero de 2026, la justicia ya había sentenciado a su líder, alias “Chato”, a 22 años de prisión por delincuencia organizada, junto a otros integrantes con penas de hasta 10 años.
