El general en jefe Vladimir Padrino López fue destituido como ministro de Defensa de Venezuela por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en medio de la reconfiguración del poder tras la captura de Nicolás Maduro.
Padrino López se desempeñaba en el cargo desde octubre de 2014, convirtiéndose en uno de los funcionarios con mayor permanencia en la historia reciente del país.
Durante su gestión, fue considerado una figura clave dentro del aparato militar y político del chavismo, siendo uno de los principales aliados de Maduro.
Tras su salida, el militar aseguró que ocupar ese cargo fue “el más alto honor” de su vida y agradeció el respaldo recibido durante su trayectoria.
En su lugar fue designado Gustavo González López, un militar con amplia experiencia en inteligencia y seguridad del Estado.
Ha ocupado cargos como director del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin), jefe de la Dirección de Contrainteligencia Militar (DGCIM) y ministro de Interior y Justicia.
La destitución ocurre en un contexto marcado por la crisis política tras la captura de Nicolás Maduro en una operación internacional, lo que generó una reconfiguración del poder en Venezuela.
Analistas consideran que este cambio refleja un nuevo equilibrio dentro de la estructura militar del país.
La salida de Padrino López marca el fin de una etapa dentro del chavismo, donde el control de las Fuerzas Armadas ha sido clave para la estabilidad del poder político.
