La mañana del 17 de marzo de 2026, miles de personas en Estados Unidos y Canadá reportaron una impactante bola de fuego cruzando el cielo. Las redes sociales estallaron con una pregunta clave: ¿cayó un meteorito? La NASA ya analizó el fenómeno y entregó detalles precisos sobre lo ocurrido.
¿Cayó un meteorito en Estados Unidos hoy?
Sí, pero con matices importantes. Según datos recopilados por la NASA y la American Meteor Society, lo que se observó fue un meteoro extremadamente brillante, conocido como “bola de fuego”, generado por un pequeño asteroide que ingresó a la atmósfera terrestre.
El objeto fue detectado inicialmente a unos 80 kilómetros de altura sobre el lago Erie, desplazándose a una velocidad aproximada de 64.000 a 72.000 km/h. Durante su trayectoria, recorrió más de 55 kilómetros antes de fragmentarse en el aire sobre el estado de Ohio.
Este evento ocurrió alrededor de las 8:57 a. m. (hora del este) y fue visible incluso a plena luz del día, algo poco común y que explica el alto número de reportes en estados como Nueva York, Pensilvania, Michigan y también en la provincia de Ontario, en Canadá.
¿Dónde cayeron los fragmentos del meteorito?
Tras la explosión en la atmósfera, los restos del objeto —ya convertidos en meteoritos— continuaron su descenso hacia la superficie. Los análisis indican que fragmentos pudieron haber caído en zonas cercanas al condado de Medina, en Ohio.
El asteroide, de aproximadamente 1,8 metros de diámetro y entre 3 y 7 toneladas de peso, liberó una energía equivalente a 250 toneladas de TNT al desintegrarse. Esto generó una onda expansiva que provocó estruendos, vibraciones e incluso sacudidas en viviendas, especialmente en áreas cercanas al punto de fragmentación.
Además, el fenómeno fue registrado por tecnología satelital, incluyendo sensores como el Mapeador de Rayos Geoestacionario, lo que permitió confirmar su trayectoria y características.
¿Es peligroso este tipo de eventos?
Aunque el impacto visual y sonoro puede ser alarmante, este tipo de eventos no representa un riesgo significativo a gran escala. La mayoría de los objetos de este tamaño se desintegran en la atmósfera antes de tocar el suelo.
La NASA monitorea constantemente este tipo de fenómenos para evaluar posibles amenazas. En este caso, no se reportaron daños graves ni víctimas.
Conclusión: un fenómeno impactante pero controlado
El paso de este meteorito sobre Estados Unidos confirma el constante ingreso de pequeños objetos espaciales a la Tierra. Aunque generó preocupación y miles de búsquedas en internet, la evidencia científica demuestra que se trató de un evento natural, impresionante, pero dentro de los parámetros esperados.
