Un total de 12 sujetos considerados objetivos de alto valor fueron capturados en la Zona 8 —que comprende Guayaquil, Durán y Samborondón— durante operativos ejecutados entre la noche del lunes 16 y la madrugada del martes 17 de marzo en el toque de queda.
De forma paralela, 112 personas fueron detenidas a nivel nacional por incumplir el toque de queda, según informaron las autoridades.
Las acciones forman parte de la estrategia para debilitar estructuras delictivas y reforzar la seguridad en el país.
Capturados pertenecerían a bandas criminales
El comandante general de la Policía Nacional del Ecuador, Pablo Dávila, señaló que las detenciones se realizaron en sectores como Pascuales, Nueva Prosperina, Florida y 9 de Octubre, además de Durán.
Según indicó, los aprehendidos estarían vinculados a organizaciones delictivas como:
- Los Tiguerones
- Latin King
- Chone Killers
- Los Águilas
“Estamos puntualizando estos objetivos y los estamos golpeando”, afirmó la autoridad.
Armas, uniformes falsos y municiones incautadas
Durante los operativos, los agentes decomisaron:
- 14 armas de fuego
- un subfusil calibre 9 milímetros
- escopetas y armas artesanales
- gran cantidad de municiones
Además, se encontraron cuatro uniformes similares a los utilizados por militares, que presuntamente eran usados para simular operativos oficiales y cometer delitos.
Este hallazgo evidencia nuevas modalidades delictivas para engañar a la ciudadanía.
Detenidos por incumplir el toque de queda
En el marco de los controles por el estado de excepción, 112 personas fueron detenidas por infringir el toque de queda en distintas provincias del país.
Solo en el sur de Guayaquil, la Policía aprehendió a 15 infractores, quienes se movilizaban durante el horario restringido.
Durante estas intervenciones también se retuvieron:
- cinco vehículos
- tres motocicletas
Las autoridades reiteraron que el incumplimiento de esta medida puede derivar en sanciones penales.
Refuerzan controles contra el crimen organizado
Los operativos se ejecutan de manera coordinada entre la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, con el objetivo de reducir la capacidad operativa de los grupos criminales.
