El nombre de Carlos Omar Kada volvió a estar en el centro de la atención pública luego de ser acusado en una presunta relación con una influencer de la farándula ecuatoriana y que fue blanco de atentados hace unas semanas.
Las investigaciones apuntan a que alias Kada habría actuado como presunto financista de Los Tiguerones y encargado de la logística para el envío de droga, especialmente mediante rutas aéreas.
Su presunto control sobre pistas clandestinas en la costa ecuatoriana lo habría convertido en una pieza clave dentro del narcotráfico.
El sujeto sobrevivió a dos intentos de asesinato a sus 35 años. Uno de los más recordados fue cuando se movilizaba en un auto blindado de lujo en el sector de Kennedy Norte, en Guayaquil.
Sicarios dispararon cerca de un centenar de municiones utilizando cuatro fusiles de largo alcance, en un ataque que evidenciaría el alto perfil del objetivo.
Kada circulaba en un vehículo blindado de alta gama valorado en más de 180.000 dólares, lo que habría sido determinante para que lograra sobrevivir.

Financista de Los Tiguerones
De acuerdo con las indagaciones policiales, Kada ya estaba en el radar de las autoridades debido a la hipótesis de que ocuparía un rol relevante dentro de la estructura criminal de Los Tiguerones.
Antecedentes judiciales desde 2017
El historial judicial de Kada se remonta al menos a 2017, cuando fue mencionado en procesos relacionados con extorsión.
Según registros judiciales, una pareja lo acusó de haber participado en un esquema en el que un hombre se hacía pasar por oficial policial para ofrecer la eliminación de deudas bancarias a cambio de dinero.
La víctima afirmó haber entregado varios pagos durante años, que habrían sumado alrededor de 15.000 dólares.
Sin embargo, un juez determinó que no existían pruebas suficientes para procesarlo, por lo que las medidas en su contra fueron levantadas.
Posteriormente, otros procesos relacionados con tráfico de drogas, abuso de confianza, tráfico de armas y muerte culposa también terminaron sin sentencia condenatoria.
Esto permitió que Kada permaneciera en libertad cuando lo asesinaron.
De informante policial a sospechoso clave
Carlos Kada nació en Chanduy, una parroquia rural de la provincia de Santa Elena, zona que en los últimos años ha registrado un aumento de la violencia vinculada al crimen organizado.
Según fuentes investigativas, desde joven habría tenido vínculos con redes de microtráfico, lo que llevó a que en cierto momento colaborara como informante de unidades antinarcóticos.
Ese rol le permitió establecer contactos dentro de distintos niveles de seguridad y del mundo criminal, lo que posteriormente habría facilitado su ascenso dentro de estructuras delictivas.
