La vida de Nicolás Maduro ha cambiado radicalmente desde su captura y traslado a Estados Unidos. De acuerdo con un reportaje publicado por el diario ABC, firmado por los corresponsales David Alandete en Washington y Javier Ansorena en Nueva York, el exmandatario venezolano pasa sus días en una celda de alta seguridad en Brooklyn, donde incluso habría protagonizado episodios nocturnos de desesperación.
Según el medio español, durante las madrugadas se escuchan gritos desde su celda en los que Maduro repite frases como: “¡Yo soy el presidente de Venezuela!” y asegura que ha sido secuestrado.

Recluido en una prisión federal de Brooklyn
Maduro permanece detenido desde el 3 de enero, cuando fue capturado y trasladado a Estados Unidos. Actualmente está recluido en el Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn (MDC), una prisión federal que alberga a acusados de delitos graves a la espera de juicio.
El complejo penitenciario se levanta en una zona industrial de Brooklyn y está construido en un bloque de hormigón austero, diseñado para funciones estrictamente carcelarias.
Según el reportaje de ABC, el centro ha alojado a figuras conocidas como:
- Ghislaine Maxwell, vinculada al caso Jeffrey Epstein
- el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández
- el exjefe de inteligencia chavista Hugo “el Pollo” Carvajal
- narcotraficantes internacionales de alto perfil
Aislamiento en una unidad de alta seguridad
De acuerdo con las fuentes citadas por ABC, Maduro fue ubicado en la Unidad de Alojamiento Especial (SHU), una sección destinada al confinamiento solitario de internos de alto perfil o con riesgos de seguridad.
Las celdas en esta área tienen aproximadamente tres metros de largo por dos de ancho e incluyen:
- Una cama metálica
- Un lavabo
- Un retrete
- Una pequeña ventana con escasa luz natural
Los internos en esta unidad solo pueden salir tres veces por semana durante una hora, siempre bajo estricta vigilancia y con grilletes en manos y pies.
Condiciones difíciles en el centro de detención
El Centro Metropolitano de Detención de Brooklyn arrastra desde hace años una reputación complicada por las condiciones de sus instalaciones.
El consultor penitenciario Sam Mangel, citado por ABC, describió el lugar como “el infierno en la tierra”, debido a problemas como:
- Falta de personal
- Instalaciones deterioradas
- Recursos limitados
En distintos informes también se han denunciado problemas de calefacción, presencia de roedores y deficiencias en la atención médica.
El proceso judicial contra Maduro
Mientras permanece detenido, Maduro enfrenta un proceso judicial en Estados Unidos por delitos graves.
Durante su primera comparecencia ante el juez Alvin Hellerstein en Manhattan, se identificó como “presidente de la República de Venezuela” y afirmó que había sido capturado en su residencia en Caracas.
Según el expediente judicial citado por ABC, el exmandatario enfrenta acusaciones relacionadas con:
- Narcoterrorismo
- Conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos
- Uso y posesión de armas de guerra
Maduro se declaró inocente, mientras su defensa sostiene que su captura fue ilegal y la califica como una “abducción militar”.
Aislamiento y rutina en prisión
Mientras avanza el proceso judicial, la vida diaria de Maduro se desarrolla bajo estrictas medidas de seguridad.
La rutina en la unidad de aislamiento incluye:
- Recuentos constantes de internos
- Iluminación permanente en las celdas
- Salidas limitadas al patio
- Comunicaciones restringidas
Según fuentes citadas por ABC, durante la noche el exmandatario venezolano suele gritar desde su celda denunciando su situación y pidiendo que se transmitan mensajes a su familia y a Venezuela.
