En lo que se considera un “hito estratégico” para la seguridad regional, Ecuador y Estados Unidos formalizaron este miércoles 11 de marzo de 2026 la apertura de la primera oficina permanente del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en suelo ecuatoriano. Este acuerdo, firmado en Quito, eleva la cooperación bilateral a un nivel operativo sin precedentes en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
Operatividad inmediata: ¿Qué cambia ahora?
A diferencia de colaboraciones previas, donde los agentes estadounidenses llegaban al país de forma temporal para casos específicos —como el asesinato de Fernando Villavicencio en 2023 o el atentado con coche bomba en Guayaquil en 2025—, ahora el personal del FBI tendrá una residencia fija en el país.
El Ministro del Interior, John Reimberg, anunció que los trabajos iniciarán de inmediato. “Ya hemos pasado por una fase de capacitación previa. Ahora tenemos agentes del FBI trabajando permanentemente con una unidad estructurada de nuestra Policía Nacional”, explicó el funcionario.

Los cuatro frentes de la nueva unidad de élite
La creación de esta oficina viene acompañada de una nueva unidad policial binacional diseñada para atacar los pilares de las organizaciones criminales. Según la Embajada de EE.UU., el enfoque será:
- Narcotráfico y contrabando de armas: Identificar las rutas y cabecillas de las bandas.
- Lavado de dinero: Rastrear el flujo de capitales ilícitos que financian la violencia.
- Financiamiento del terrorismo: Cortar los recursos de las estructuras catalogadas como terroristas por el Gobierno.
- Intercambio de inteligencia: Compartir información en tiempo real para operaciones paralelas contra redes internacionales.
Ecuador: Socio clave en la región
Para Lawrence Petroni, encargado de negocios de la embajada estadounidense, esta oficina permitirá “llevar ante la justicia” a quienes desestabilizan el orden. La medida llega en un contexto donde Ecuador busca reducir sus índices de criminalidad tras la declaración de “conflicto armado interno” a inicios de 2024.
Con esta movida, el gobierno del presidente Daniel Noboa refuerza su estrategia de seguridad internacional, integrando tecnología y metodología de investigación avanzada del FBI para enfrentar la crisis de violencia que ha afectado al país en los últimos años.
