El clima no da tregua y las noticias que llegan desde los centros de monitoreo global son poco alentadoras para el Litoral ecuatoriano. Según las últimas proyecciones del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo, el mundo se prepara para un fenómeno de El Niño “Súper Fuerte” que se desarrollaría entre finales de 2026 y el transcurso de 2027.
¿Qué significa un Niño “Súper Fuerte”?
A diferencia de los eventos moderados, un episodio de esta magnitud ocurre cuando la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico central y oriental supera los 2°C por encima del promedio. Este calentamiento anómalo actúa como un “motor” que altera la atmósfera global, liberando calor acumulado en el océano hacia el aire.
Científicos de renombre, como Daniel Swain y Zeke Hausfather, ya han encendido las alarmas en redes sociales. “Todo apunta a un evento significativo, si no fuerte, a muy fuerte”, advirtió Swain. Por su parte, Hausfather señaló que este escenario podría empujar las temperaturas globales a niveles récord, convirtiendo al 2027 en el año más cálido jamás registrado.
El impacto en Ecuador: Un escenario conocido
Para nuestro país, este fenómeno no es solo una cifra estadística. El Niño intenso se traduce en:
- Lluvias torrenciales: Precipitaciones muy por encima de lo normal, especialmente en la Costa y zonas bajas.
- Riesgo de infraestructura: Inundaciones masivas, desbordamientos de ríos y deslizamientos de tierra que comprometen viviendas y vías principales.
- Golpe al agro: Alteraciones drásticas que afectan la producción agrícola y el abastecimiento de productos básicos.
De hecho, los temporales registrados entre enero y marzo de 2026 en provincias como Bolívar y Los Ríos ya han dado una muestra de lo que la combinación de un océano caliente y patrones climáticos inestables puede causar.
Un rompecabezas climático global
Mientras que Ecuador y Perú se preparan para el exceso de agua, otras regiones del mundo sufrirán el efecto contrario. Indonesia, Australia y partes de África podrían enfrentar sequías severas, mientras que en el Caribe el calor extremo será el protagonista.
Este ciclo de eventos extremos suele aparecer cada 10 o 15 años con esta intensidad, y los expertos coinciden en una sola frase que resume el panorama actual: “Se acerca El Niño”. Las autoridades locales deberán acelerar los planes de contingencia para mitigar lo que podría ser uno de los desafíos climáticos más grandes de la década.
