Este domingo 8 de marzo de 2026 se cumplen dos meses del asesinato de Anthony Guilberth Jaya Coloma en Quito. El joven fue raptado el 7 de enero en el norte de la capital y posteriormente hallado sin vida, en un caso que conmocionó al país.
Sus familiares, quienes actualmente se encuentran en el exterior por temor a represalias, claman por justicia tras el crimen del estudiante, quien —según relatan— fue víctima de secuestro, robo, extorsión y asesinato con premeditación.
Las investigaciones apuntan a que los sospechosos detrás del hecho estarían vinculados al grupo de delincuencia organizada “Los Lobos”. Sin embargo, las indagaciones del caso se mantienen bajo reserva, por lo que no se han revelado avances oficiales sobre el proceso.
Lo que sí piden los seres queridos de Anthony es que se haga justicia por la forma cruel en que acabaron con su vida, pese a que incluso pagaron dinero con la esperanza de que el joven fuera liberado.
De acuerdo con la familia, los secuestradores exigieron USD 200.000 como rescate. Aunque no lograron reunir esa cantidad en el tiempo que les dieron, entregaron una suma de dinero —cuyo monto exacto forma parte de la investigación— con la esperanza de que Anthony fuera liberado.
Además, los familiares conocieron posteriormente que se habrían sustraído más de USD 10.000 de las tarjetas bancarias del joven, mediante adelantos de efectivo realizados tras su secuestro.

Un caso que conmocionó a Quito
Anthony Jaya, estudiante de Ciencias Políticas de la Universidad Central del Ecuador, fue secuestrado bajo engaños la noche del 7 de enero de 2026.
Horas después, su familia recibió un video en el que aparecía rodeado de hombres armados que exigían el pago del rescate para liberarlo.
Posteriormente, las autoridades hallaron restos humanos en un vehículo reportado como robado, que según la Policía corresponderían al joven tras el proceso de identificación.

Actualmente, el caso mantiene tres procesos judiciales abiertos relacionados con los delitos de:
- secuestro
- extorsión
- asesinato con premeditación
Mientras tanto, su familia espera que el crimen no quede en la impunidad y que los responsables de la muerte del joven sean llevados ante la justicia.
