El acceso a la lectura en la ruralidad del Azuay aún enfrenta desafíos y no siempre ha llegado con la misma facilidad que en las ciudades. Con el fin de reducir la brecha, nace el proyecto BiblioAzuay, impulsado por la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay, que hasta la fecha ha beneficiado a más de 35.000 niños y niñas de los 15 cantones de la provincia, llevando libros y actividades incluso a parroquias alejadas, donde la oferta cultural suele ser limitada.

La magia de la lectura que recorre la provincia de Azuay
La iniciativa nació hace más de cinco años con la idea de acercar la lectura a comunidades que históricamente han quedado fuera de los circuitos culturales, nos comenta Marily Román, coordinadora de Proyectos de la Casa de la Cultura Núcleo del Azuay.

Desde entonces, ha alcanzado más del 95% de las parroquias rurales de la provincia, demostrando que la lectura puede convertirse en una herramienta de transformación social y educativa cuando se generan oportunidades reales de acceso.
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¿Cómo funciona?
El programa, que combina biblioteca móvil y mediación lectora, ha llegado a comunidades donde antes no existían opciones culturales, incluso en zonas alejadas como Chaucha y Pucará.

El equipo que sostiene el proyecto está conformado por cuatro personas con roles específicos: coordinación, mediación lectora, logística y conducción del vehículo biblioteca. Esta estructura ha permitido mantener continuidad en las visitas y desarrollar actividades adaptadas a diferentes edades.
“Es reconfortante ver a niños y niñas donde nadie llega, y más aún con libros, porque para ellos ese instante es magia”, dijo Román, coordinadora del proyecto.
Reconocimiento
Biblio Azuay recibió el reconocimiento Independencia de Cuenca 2025, distinción que destaca su aporte al acceso cultural y educativo. El galardón puso en valor el trabajo realizado en zonas rurales, donde la lectura y las actividades culturales suelen ser limitadas por falta de infraestructura.
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El proyecto también ha trascendido las fronteras provinciales. Ha sido invitado a la Feria Internacional de Artes Vivas de Loja y ha desarrollado actividades en Loja, El Oro, Pichincha, Manabí y Cañar, compartiendo su modelo de biblioteca móvil y mediación lectora con fondos públicos. En algunas de estas provincias se han brindado asesorías para replicar experiencias similares.
Trabajo constante
El acceso a libros en comunidades rurales sigue siendo un desafío.
De acuerdo con Román, en muchos hogares los costos de los textos y la ausencia de bibliotecas dificultan la formación de hábitos de lectura.

BibliAzuay busca cerrar esa brecha con servicios móviles que acercan materiales educativos y actividades culturales directamente a las parroquias, aquellas que están en sitios menos pensados.
Cultura que viaja: más que libros
El proyecto no se limita a la lectura. También desarrolla talleres de educación ambiental, actividades artísticas y programas de mediación cultural. La biblioteca móvil se transforma en un espacio de aprendizaje donde los niños interactúan con libros y dinámicas que estimulan la creatividad. El objetivo es generar igualdad de oportunidades para el acceso al conocimiento y la cultura.

Próximos pasos
Este 2026, Biblio Azuay proyecta fortalecer su propuesta con el programa Bibliocine, en coordinación con la Prefectura del Azuay, que llevará proyecciones de cine al aire libre y talleres audiovisuales para niños y jóvenes.
Esta nueva línea de trabajo busca ampliar las herramientas educativas y fomentar la expresión creativa.
