La viceprefecta del Azuay, Alexandra Quintanilla Zamora, se pronunció este 5 de marzo luego de que una jueza la declarara culpable de conducir bajo los efectos del alcohol en Cuenca. La sentencia establece 30 días de prisión, una multa de USD 1.446 y la suspensión de la licencia por 60 días.

A través de un comunicado difundido en redes sociales, la funcionaria negó haber estado en estado etílico durante el procedimiento y afirmó que existen inconsistencias en la versión difundida sobre el caso.
La versión de la viceprefecta sobre el operativo
Según explicó, el hecho ocurrió la madrugada del 28 de febrero en el sector de la Bajada de Todos Santos y Paseo Tres de Noviembre, durante un control vehicular realizado por agentes de la Empresa de Movilidad, Tránsito y Transporte de Cuenca (EMOV).

Quintanilla señaló que se detuvo al observar que una mujer era sometida con gas pimienta por parte de los agentes y que intervino para pedir que el procedimiento se realizara con respeto.
Niega haber estado bajo efectos del alcohol
La viceprefecta aseguró que no se encontraba bajo efectos del alcohol durante el operativo. También indicó que entregó la documentación de su vehículo y que posteriormente le informaron que la matrícula se habría extraviado durante el procedimiento.
Según su versión, solicitó realizarse una prueba de alcoholemia para aclarar la situación, pero aquello no se concretó.
Menciona su condición médica
La funcionaria también indicó que sufrió episodios de epilepsia, enfermedad que padece desde 2006, y que en ese momento se encontraba bajo sedación por su tratamiento. Finalmente, expresó su confianza en que la verdad sobre lo ocurrido saldrá a la luz.