Un caso de extorsión ha captado la atención a nivel nacional. Un menor de 12 años fue retenido tras presuntamente extorsionar a los propietarios de un restaurante en Manta, provincia de Manabí.
De acuerdo con información de la Policía Nacional, el adolescente exigía USD 1.000 a los dueños del local a cambio de no atentar contra sus vidas.
Los hechos se registraron el martes 3 de marzo de 2026, cuando uno de los comerciantes presentó una denuncia tras recibir mensajes extorsivos a través de WhatsApp.
Tras conocer el caso, la Policía activó a la Unidad Antisecuestros y Extorsión (Unase), cuyos agentes lograron ubicar al menor. El adolescente fue retenido mientras conducía una motocicleta perteneciente a su familia.
Según las autoridades, el menor habría enviado a los propietarios fotografías del establecimiento, acompañadas de amenazas de muerte si no entregaban el dinero solicitado.
Durante el procedimiento, los agentes encontraron en poder del adolescente un teléfono celular que contenía evidencias de las comunicaciones extorsivas.
De acuerdo con las investigaciones preliminares, la Policía presume que el menor no habría actuado de manera aislada, sino que formaría parte de un grupo de WhatsApp vinculado a organizaciones delictivas, que presuntamente reclutarían a niños y adolescentes para este tipo de actividades.
El coronel William Calle, jefe de la Zona 4 de la Policía Nacional —que abarca las provincias de Manabí y Santo Domingo de los Tsáchilas— confirmó que la intervención se originó tras la denuncia presentada por la víctima y advirtió sobre el uso de plataformas digitales para captar a menores.
“Las bandas utilizan a menores para tareas que consideran de menor riesgo, aprovechando su vulnerabilidad”, señaló Calle.
El adolescente fue puesto a disposición de un juzgado especializado en adolescentes infractores, donde se determinarán las medidas socioeducativas correspondientes, conforme a lo establecido en el Código de la Niñez y Adolescencia.
Las autoridades recordaron que, en estos casos, rige la presunción de inocencia y se aplica un enfoque restaurativo, propio del sistema de justicia juvenil.
