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Escalofriante: Investigan si habrían cadáveres en el rancho de Jeffrey Epstein en Nuevo México

Se sospecha que podrían estar enterrados restos humanos

Epstein New Mexico Ranch
Epstein New Mexico Ranch FILE - Jeffrey Epstein's Zorro Ranch is seen on July 8, 2019, in Stanley, N.M. (KRQE via AP, File) (AP)

El oscuro legado del magnate estadounidense Jeffrey Epstein vuelve a generar conmoción.

Autoridades estatales de Nuevo México han reactivado la atención sobre una de sus propiedades menos conocidas: el Rancho Zorro, una finca de más de 2.800 metros cuadrados, donde se sospecha que podrían estar enterrados restos humanos de presuntas víctimas de abuso sexual.

Epstein New Mexico Ranch
Epstein New Mexico Ranch El rancho San Rafael, que solía ser propiedad de Jeffrey Epstein y se llamaba rancho Zorro, puede apreciarse encima de una colina el 31 de enero de 2026, cerca de Stanley, Nuevo México. (AP Foto/Savannah Peters) (Savannah Peters/AP)
Epstein New Mexico Ranch
Epstein New Mexico Ranch A fence marks the boundary of the San Rafael Ranch, which was previously owned by Jeffrey Epstein and called the Zorro Ranch, on Jan. 31, 2026, near Stanley, N.M. (AP Photo/Savannah Peters) (Savannah Peters/AP)
Epstein New Mexico Ranch
Epstein New Mexico Ranch La entrada del rancho San Rafael, anteriormente conocido como Zorro Ranch cuando era propiedad de Jeffrey Epstein, el 31 de enero de 2026, cerca de Stanley, Nuevo México. (AP Foto/Savannah Peters) (Savannah Peters/AP)

La nueva investigación busca esclarecer qué ocurrió realmente en esa propiedad, cómo Epstein pudo operar allí durante décadas y si existen pruebas físicas de delitos aún no revelados.

El rancho donde el silencio fue la regla

De acuerdo con una investigación de The New York Times, Epstein compró el Rancho Zorro en 1993 a la familia del exgobernador Bruce King, atraído por la privacidad del lugar y por las leyes permisivas del estado respecto al registro de delincuentes sexuales.


Durante años, el rancho —ubicado en Stanley, Nuevo México— fue escenario de reuniones privadas, vuelos en helicóptero y la llegada constante de invitados de alto perfil.

Según registros judiciales, Epstein lo utilizó como refugio y centro de operaciones, lejos de la mirada pública que rodeaba su isla privada en el Caribe.

Pero en 2019, el mismo año de su muerte bajo custodia federal, una denuncia anónima cambió la narrativa: un exempleado aseguró que dos niñas abusadas por Epstein fueron enterradas en las colinas cercanas a la propiedad.

Aunque el rancho fue inspeccionado por las autoridades en aquel momento, no está claro si el FBI investigó directamente esa denuncia, lo que ahora levanta cuestionamientos sobre posibles omisiones judiciales.

Una comisión busca respuestas

La legisladora Andrea Romero, representante estatal por Santa Fe, encabeza una Comisión de la Verdad que pretende reexaminar lo ocurrido en la propiedad y esclarecer cómo Epstein pudo operar durante años sin rendir cuentas.

La comisión busca revisar documentos judiciales, entrevistar a antiguos trabajadores y determinar si existen pruebas ocultas o desestimadas que confirmen los abusos cometidos en territorio neomexicano.

Un nuevo dueño y un pasado sin resolver

Tras la muerte de Epstein, el rancho pasó a manos del exsenador de Texas Don Huffines, quien confirmó que aún no ha sido contactado por las autoridades para permitir el acceso a la propiedad.

El empresario aseguró que cooperará plenamente si se le solicita participación en la investigación.

Sin embargo, especialistas temen que el tiempo haya borrado evidencias clave.

Abogadas de las víctimas señalan que la falta de acción inmediata en 2019 podría haber permitido que se perdieran rastros biológicos o materiales esenciales.

“Cada día que pasa sin una revisión profunda, la verdad se aleja un poco más”, declaró una representante legal del grupo de víctimas.

El patrón de impunidad

El caso Epstein, que involucra una red de abuso y tráfico sexual que operó durante décadas, sigue revelando cómo el dinero y las influencias protegieron a su entorno.

A pesar de múltiples investigaciones federales, varios de sus colaboradores y facilitadores siguen sin enfrentar cargos.

El Rancho Zorro se convierte ahora en un nuevo frente judicial que podría reabrir causas archivadas y exponer nuevas conexiones entre poder político, economía y crimen.

¿Qué pasará con la investigación?

Las autoridades de Nuevo México confirmaron que el objetivo es determinar si hubo encubrimiento o negligencia institucional en torno a las denuncias originales.

De encontrarse evidencias, el caso podría derivar en una nueva intervención federal del Departamento de Justicia de Estados Unidos.

El FBI aún no ha emitido comentarios oficiales sobre el relanzamiento del caso, mientras los medios estadounidenses reportan un creciente interés público por conocer lo que realmente ocurrió en el rancho del silencio.

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