Un tribunal de Innsbruck, Austria, declaró culpable de homicidio involuntario a Thomas Plamberger, un alpinista aficionado de 37 años, por la muerte de su novia Kerstin Gurtner, a quien dejó abandonada durante una escalada al Glossglockner, el pico más alto del país.
El caso ha generado conmoción en Europa y podría cambiar las reglas del alpinismo moderno, un deporte donde hasta ahora cada montañista asumía sus propios riesgos.
Una tragedia en la montaña más alta de Austria
El 26 de enero de 2025, Plamberger y Gurtner iniciaron su ascenso al Glossglockner, una montaña de 3.798 metros de altitud y una de las más peligrosas de los Alpes.
Mientras él contaba con experiencia en ascensos, su pareja no tenía formación técnica ni entrenamiento en montañismo.
A tan solo 50 metros de la cumbre, Gurtner se sintió exhausta y fue incapaz de continuar, de acuerdo con agencias internacionales.
Plamberger decidió cruzar al otro lado del macizo en busca de ayuda, dejándola sin abrigo y sin equipo de emergencia, en medio de vientos de 74 km/h y una sensación térmica de –20 °C.
El montañista no activó su dispositivo de emergencia hasta las 3:30 de la madrugada, varias horas después de haberla dejado sola.
Cuando los equipos de rescate llegaron a las 10:00 a.m., la mujer ya había muerto por hipotermia.
Una cadena de errores fatales
Durante el juicio, la Fiscalía describió una serie de omisiones graves que pudieron evitar la tragedia:
El ascenso comenzó tarde, lo que aumentó el riesgo de quedar atrapados por la noche.
Gurtner no tenía el calzado ni la ropa adecuada para las condiciones extremas.
Plamberger guardó la manta térmica y la bolsa de dormir en su propia mochila, que llevó consigo al buscar ayuda.
Ignoró a un helicóptero de rescate que sobrevoló la zona cerca de las 22:50, alertado por otros montañistas.
No respondió a los mensajes y llamadas de los equipos de rescate mientras su pareja seguía sola en la montaña.
El acusado aseguró que puso su teléfono en “modo avión” para ahorrar batería, un argumento que indignó tanto al tribunal como a la opinión pública.
El fallo judicial
El juez, también con experiencia en montañismo, sostuvo que la víctima estaba “a años luz” del acusado en preparación y capacidad técnica, por lo que él debía haber previsto los riesgos y abortado la expedición.
Aunque la Fiscalía pidió tres años de prisión, la pena máxima para el delito de homicidio involuntario en Austria, el tribunal dictó cinco meses de prisión condicional.
El magistrado consideró atenuantes el “castigo mediático” al que Plamberger fue sometido y su sufrimiento personal tras perder a su pareja.
Un precedente que puede cambiar el alpinismo
Este caso sienta un precedente legal sin precedentes en Europa.
Por primera vez, un tribunal responsabiliza penalmente a un montañista por la muerte de su acompañante durante una expedición.
Expertos en derecho deportivo advierten que la sentencia podría obligar a revisar protocolos de seguridad, seguros de viaje y cláusulas de exoneración de responsabilidad en actividades de alto riesgo.
