El presidente estadounidense, Donald Trump, supervisa junto a su equipo de seguridad nacional el ataque a gran escala contra Irán lanzado este sábado por Estados Unidos e Israel desde su residencia privada de Mar-a-Lago, en Florida.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, informó de que Trump ha estado toda la noche siguiendo la operación, bautizada por Estados Unidos como “Furia Épica”, y que tuvo una llamada telefónica con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
“El presidente y su equipo de seguridad nacional continuarán monitoreando de cerca la situación durante todo el día”, declaró Leavitt.
Fue desde Mar-a-Lago, donde Trump suele pasar los fines de semana, desde donde el republicano ofreció de madrugada el mensaje en vídeo, a través de su red Truth Social, en el que anunció el lanzamiento del ataque contra Irán, cuyo objetivo último es la caída del régimen.
Según fuentes oficiales, el secretario de Estado, Marco Rubio, notificó del ataque con antelación a siete de los ocho miembros del llamado Grupo de los Ocho, del que forman parte los líderes republicanos y demócratas de la Cámara de Representantes y del Senado.
Asimismo, el Pentágono informó de la operación al Comité de Servicios Armados del Congreso una vez los bombardeos estaban en marcha.
Varios legisladores demócratas han denunciado no haber sido avisados del ataque y acusan al Gobierno de iniciar una guerra encubierta sin pasar por el Congreso, que tiene la potestad de autorizar un conflicto bélico en el exterior.
Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado un ataque contra objetivos en Teherán y otras ciudades en Irán, que ha respondido con el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí y bases militares estadounidenses en toda la región. EFE
