El operativo que terminó con la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, se desarrolló en una de las zonas residenciales más exclusivas de Jalisco: el Tapalpa Country Club, un complejo privado enclavado en la montaña y rodeado de bosque.
De acuerdo con reportes de medios mexicanos, el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se refugiaba en una casa de lujo ubicada dentro de este desarrollo residencial, caracterizado por su privacidad y entorno natural.
Según la versión oficial, el capo intentó escapar por el jardín trasero de la propiedad. La persecución se extendió hacia una zona boscosa a pocos metros de la vivienda, donde se produjo el enfrentamiento armado. Gravemente herido, fue trasladado en helicóptero a un hospital, pero falleció durante el trayecto.

Un refugio de lujo en la montaña
Las imágenes aéreas difundidas por medios locales muestran una construcción de dos niveles con arquitectura moderna, techos altos, amplios ventanales y acabados en madera.
En el interior predominaban los espacios amplios, iluminación cálida y mobiliario de alta gama. La habitación principal contaba con una cama tamaño king size y orden meticuloso en el ropero, donde se observaron prendas deportivas y artículos personales acomodados con precisión.

También se encontraron varios medicamentos, ya que, según reportes, Oseguera Cervantes padecía insuficiencia renal.

Símbolos religiosos y detalles personales
En la vivienda había elementos religiosos, entre ellos imágenes de San Judas Tadeo y la Virgen de Guadalupe. Sobre una mesa se halló un altar con una carta fechada el 25 de enero que incluía un fragmento del salmo 91: “Mi amparo, mi refugio, mi Dios, en quien pongo mi confianza”.

En la parte posterior de la casa, un amplio jardín conectaba con la ladera del cerro. Entre la propiedad y el bosque había aproximadamente 500 metros. Fue en esa zona donde, según el informe oficial, ocurrió el enfrentamiento.
Quién era “El Mencho”
Oseguera Cervantes, de 59 años, fue considerado uno de los narcotraficantes más poderosos de México. Bajo su liderazgo, el CJNG pasó de ser una facción emergente a convertirse en una de las organizaciones criminales más violentas y con mayor expansión territorial en el país.
Estados Unidos ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares por información que condujera a su captura.

Originario de Michoacán, emigró a Estados Unidos en su juventud, donde fue condenado en 1994 por conspiración para distribuir heroína. Tras cumplir su pena, regresó a México y se integró a estructuras del narcotráfico vinculadas al Cártel del Milenio, antecedente del CJNG.
Con el tiempo, consolidó una organización con presencia en varios estados mexicanos y operaciones que incluyeron tráfico de cocaína, metanfetamina, heroína y fentanilo, además de otros delitos como extorsión y robo de combustible.

La caída de “El Mencho” marca un punto de inflexión en la estructura del CJNG y abre interrogantes sobre la reconfiguración del poder criminal en la región.
