Irán advirtió formalmente ante la Organización de las Naciones Unidas que responderá “decisivamente” si Estados Unidos concreta un ataque militar. En una carta enviada al secretario general António Guterres y al Consejo de Seguridad, el régimen iraní señaló que bases e instalaciones estadounidenses en la región serían considerados objetivos legítimos en caso de agresión.
La tensión entre Irán y Estados Unidos vuelve a escalar en medio del debate sobre el programa nuclear iraní y los recientes movimientos militares en Medio Oriente. La advertencia fue presentada oficialmente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), lo que convierte el mensaje en una declaración diplomática formal con impacto internacional.
La carta, firmada por el embajador iraní ante la ONU, Amir Saeid Iravani, sostiene que Teherán no busca iniciar una guerra, pero que responderá en el marco del “derecho a la legítima defensa” si se concreta una acción militar en su contra.
¿Qué dijo Irán sobre un posible ataque de Estados Unidos?
En el documento enviado al secretario general António Guterres y al Consejo de Seguridad, Irán afirmó que cualquier agresión convertiría en “objetivos legítimos” las bases, instalaciones y activos militares estadounidenses en la región.
La advertencia se produce luego de declaraciones del presidente Donald Trump y del despliegue de buques de guerra y aviones de combate en Medio Oriente, medidas que Washington ha justificado como parte de su estrategia para impedir que Irán desarrolle armamento nuclear. El gobierno iraní, por su parte, insiste en que su programa nuclear tiene fines pacíficos.
Según el texto diplomático, las amenazas estadounidenses “constituyen una grave amenaza para la paz y la seguridad internacionales”. Además, Irán solicitó al Consejo de Seguridad que actúe para frenar lo que considera advertencias ilegales de uso de la fuerza.
Bases militares y activos en la región: ¿qué podría ocurrir?
Estados Unidos mantiene presencia militar en varios países de Medio Oriente, incluyendo bases aéreas, navales y centros logísticos estratégicos. Analistas internacionales coinciden en que cualquier confrontación directa podría extenderse rápidamente y afectar la estabilidad regional.
El Consejo de Seguridad de la ONU, donde Estados Unidos tiene poder de veto, sería el escenario clave para eventuales resoluciones diplomáticas. Sin embargo, la historia reciente muestra que las tensiones entre ambos países han sido difíciles de encauzar mediante consensos multilaterales.
Expertos en relaciones internacionales advierten que una escalada militar podría impactar en los mercados energéticos globales, especialmente en el suministro de petróleo del Golfo Pérsico. Además, incrementaría el riesgo de involucrar a actores regionales aliados de ambas partes.
Pese al tono firme de la carta, el embajador iraní también reiteró que su país mantiene compromiso con soluciones diplomáticas y con abordar, de manera recíproca, cualquier ambigüedad relacionada con su programa nuclear.
