La esposa del secretario municipal Thales Machado, señalado de quitarles la vida a sus dos hijos en un hecho que conmocionó a Brasil, decidió romper el silencio por primera vez desde la tragedia.
A través de una carta pública difundida en redes sociales, Sarah Tinoco Araújo expresó su arrepentimiento por errores en su matrimonio, su dolor como madre y su rechazo a la violencia que destruyó su hogar.
“Hoy escribo con el corazón roto, abrumada por un dolor indescriptible. Perdí a mis hijos, a mi familia y una parte de mí para siempre”, inicia el texto que ha generado gran impacto entre los usuarios brasileños.

El hecho que conmocionó a Brasil
Los hechos ocurrieron en el municipio de Itumbiara, estado de Goiás (Brasil), la noche del miércoles 11 de febrero de 2026.
De acuerdo con los reportes policiales, Thales Machado, quien se desempeñaba como secretario de Gobierno municipal, habría disparado contra sus hijos de 12 y 8 años dentro de su vivienda antes de quitarse la vida.
Los menores fueron trasladados a centros médicos cercanos, pero fallecieron debido a la gravedad de las heridas.
La tragedia ha reabierto el debate sobre la violencia intrafamiliar y la salud mental masculina en Brasil.
Una publicación que alertó sobre su estado emocional
Horas antes del crimen, Machado habría publicado un mensaje en sus redes sociales, en el que hacía referencia a dificultades sentimentales y una supuesta infidelidad.
El contenido fue eliminado posteriormente, pero los investigadores lo consideran clave para entender el contexto emocional previo al crimen.
“Nada justifica la tragedia que destruyó a nuestra familia”
En su carta, Sarah Tinoco reconoció errores en su relación y afirmó que vivirá con las consecuencias de sus decisiones, pero enfatizó que nada puede justificar la violencia ni el asesinato de sus hijos.
“Asumo públicamente que cometí errores en mi matrimonio. Errores que dolieron, que causaron dolor y que nunca debieron haber sucedido. Pero también debo decir que no hay justificación para la tragedia que destruyó a nuestra familia”, escribió.
La mujer también pidió perdón a sus familiares, amigos y especialmente a sus hijos, a quienes describió como “la luz de sus días”.
“Pido perdón en especial a mis hijos, que ya no están para escuchar mi voz decir lo mucho que fueron amados. Estoy viviendo la peor pesadilla que una madre puede tener.”
“Que Dios tenga misericordia de nosotros y reciba a mis hijos en sus brazos”, concluyó Sarah en su carta.
