Un estudiante fue condenado en Reino Unido por estafar a más de 200 ingresantes extranjeros de la Universidad de Lancaster, a quienes contactó utilizando datos personales obtenidos ilegalmente para exigir pagos por supuestos servicios estudiantiles.
Sibtain Hussain fue sentenciado a cuatro años y medio de prisión por fraude y a doce meses adicionales por lavado de dinero en el Tribunal de la Corona de Leeds, el pasado 9 de enero, según informó la Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido (NCA, por sus siglas en inglés).
Accedió al sistema universitario y obtuvo datos personales
De acuerdo con el comunicado oficial, Hussain ingresó a la Universidad de Lancaster en 2017. Un año después accedió de manera indebida al sistema institucional y sustrajo datos personales de estudiantes extranjeros recién admitidos.
Con esa información, creó múltiples números telefónicos, direcciones de correo electrónico y cuentas bancarias bajo identidades falsas para contactar a las víctimas.
Según la NCA, exigía pagos de hasta 3.200 libras esterlinas (más de 4.300 dólares) por supuestos servicios relacionados con la universidad.
Más de 48.000 libras obtenidas
La investigación determinó que al menos 23 estudiantes realizaron transferencias, lo que permitió a Hussain obtener más de 48.000 libras esterlinas (aproximadamente 65.000 dólares).
Las autoridades indicaron que el monto potencial del fraude pudo haber alcanzado las 493.000 libras (unos 672.000 dólares), aunque muchas transacciones fueron bloqueadas por entidades bancarias.
La denuncia que destapó el caso
El caso salió a la luz tras varias quejas presentadas por estudiantes que detectaron irregularidades en los pagos solicitados. La Universidad de Lancaster notificó a la NCA, que inició una investigación formal.
En julio de 2019, Hussain fue detenido en la ciudad de Bradford. Durante el operativo, las autoridades incautaron dos teléfonos móviles y una billetera que posteriormente fueron presentados como evidencia en el proceso judicial.
Aunque inicialmente negó los cargos, el acusado se declaró culpable en octubre de 2025 ante el Tribunal Penal de Leeds.
