Si has escuchado a alguien decir “me dio FOMO” o “qué cringe” y no entendiste exactamente a qué se refería, no eres el único. Estas dos palabras se han convertido en parte del lenguaje cotidiano de la Generación Z y cada vez son más comunes en redes sociales.
Aunque ambas vienen del inglés, su uso ya está completamente integrado en conversaciones digitales en español.
¿Qué significa FOMO?
FOMO es un acrónimo de Fear Of Missing Out, que se traduce como “miedo a perderse algo”. Se refiere a la sensación de ansiedad que aparece cuando vemos que otras personas están viviendo experiencias interesantes y nosotros no estamos ahí.
Por ejemplo, si todos tus amigos publican historias desde un concierto o una fiesta y tú no asististe, puedes sentir FOMO. No es solo curiosidad, es esa pequeña inquietud de pensar que te estás perdiendo algo importante o divertido.
Con la expansión de Instagram, TikTok y otras plataformas, el FOMO se volvió más frecuente, ya que constantemente estamos expuestos a momentos destacados de la vida de otros.
¿Y qué significa cringe?
“Cringe” no es un acrónimo, sino una palabra que en inglés significa “encogerse” o “sentir vergüenza ajena”. En redes, se usa para describir situaciones incómodas, forzadas o que generan pena.
Si alguien hace un comentario fuera de lugar, exagerado o intenta ser gracioso sin lograrlo, es común leer en los comentarios: “Qué cringe”.
La palabra se convirtió en una reacción rápida para expresar incomodidad digital. Puede aplicarse a videos, publicaciones, comportamientos o incluso recuerdos propios.
Más que palabras, señales generacionales
Tanto FOMO como cringe reflejan cómo se comunican las nuevas generaciones: rápido, directo y con códigos compartidos en Internet.
No son términos técnicos ni complicados, pero resumen emociones muy específicas en pocas letras. Y en el mundo digital, eso es clave.
Así que la próxima vez que escuches “me dio FOMO” o “qué cringe”, ya sabrás exactamente de qué están hablando.
