La Agencia Metropolitana de Control (AMC) clausuró un bar clandestino que funcionaba sin los permisos municipales correspondientes y que, según sus propias publicaciones en redes sociales, promocionaba encuentros sexuales bajo la modalidad swinger —intercambio de parejas— en el sector de Solanda, al sur de Quito.
El operativo se desarrolló tras una verificación en la que se evidenciaron actividades no autorizadas y el uso de espacios destinados a prácticas sexuales privadas, lo que llevó a la AMC a proceder con la clausura inmediata del establecimiento.

Así operaba el supuesto “club swinger”
Durante la inspección, los agentes municipales determinaron que el segundo piso del inmueble era utilizado como área privada para el intercambio de parejas, donde incluso se proyectaban los encuentros en televisores instalados en el lugar.
En este nivel se identificaron tres ambientes distintos:
- Una sala principal, equipada con sofás y un sillón tántrico.
- Una habitación con iluminación tenue, una cama matrimonial y tres cámaras ocultas en el techo.
- Un tercer espacio con sillas y un televisor, aparentemente destinado a observación de los encuentros.

En la terraza del edificio, donde funcionaba el bar principal, los inspectores comprobaron la venta de bebidas alcohólicas sin registro sanitario, además de juguetes sexuales y preservativos, productos que —según la investigación— eran parte de la oferta promocionada en internet por los administradores del sitio.
Concursos y espacios sexuales anunciados en redes
Gabriel Ruiz, inspector operativo de la AMC, explicó que la intervención se originó a partir de publicaciones detectadas en las redes sociales del establecimiento, donde se promocionaban “concursos sexuales” y “cuartos oscuros”.
“En las redes sociales del establecimiento se promocionaban concursos sexuales y otros tipos de espacios, como el denominado cuarto oscuro”, detalló Ruiz.

Estas publicaciones evidenciaban que el bar operaba como un club de contenido sexual explícito, pese a no contar con licencias municipales, permisos de funcionamiento ni controles sanitarios.
Multas y sanciones
De acuerdo con el Código Municipal de Quito, los establecimientos de categoría III —como bares, discotecas y centros de diversión nocturna— que operan sin permisos pueden enfrentar multas superiores a los USD 7.000, además de la clausura definitiva del local.
La AMC informó que el operativo forma parte de un plan de control a establecimientos nocturnos que incumplen las normativas de funcionamiento, con el objetivo de proteger la seguridad, el orden público y la salud de los ciudadanos.
Control y fiscalización en espacios de diversión nocturna
En los últimos meses, la AMC ha intensificado las inspecciones en bares, karaokes y discotecas en distintos sectores de la capital.Las autoridades han reiterado que los locales que ofrezcan actividades de tipo sexual o de riesgo sanitario deben contar con permisos especiales y controles técnicos, de lo contrario serán clausurados de manera inmediata.
El Municipio recordó además que los ciudadanos pueden denunciar irregularidades o actividades clandestinas a través de los canales oficiales de la Agencia Metropolitana de Control o del Sistema 1800-DELITO, habilitado para reportes anónimos.
Una clausura que reabre el debate
La clausura de este bar en Solanda ha generado comentarios en redes sociales, donde usuarios debaten sobre los límites entre la libertad individual y el control municipal.Mientras algunos defienden la intervención por razones legales y sanitarias, otros señalan que estas prácticas deberían regularse bajo criterios de privacidad y seguridad, más que ser objeto de cierres punitivos.
Por ahora, el caso permanece en investigación administrativa, y la AMC evalúa posibles sanciones adicionales contra los responsables del inmueble.
