La Fiscalía General del Estado (FGE) vinculó a Wilmer Geovanny Ch. B., alias “Pipo”; Ángel Esteban A. M., alias “Lobo Menor”; y Luis Alfredo A. A., alias “Gordo Luis” a la instrucción fiscal abierta por el asesinato del excandidato presidencial Fernando Villavicencio, perpetrado el 9 de agosto de 2023 en el norte de Quito, durante un mitin político.
Según la teoría fiscal, los tres ahora imputados habrían participado en la planificación previa del crimen, que se ejecutó con apoyo de grupos armados irregulares y a cambio de altas sumas de dinero.
¿Quiénes habrían encargado el crimen, según Fiscalía?
De acuerdo con la Fiscalía, el crimen habría sido encargado por otros procesados identificados como Xavier J., José S., Ronny A. y Daniel S., quienes ya fueron procesados desde el 3 de septiembre de 2025 como presuntos autores mediatos del delito de asesinato.
Estos procesados habrían coordinado el encargo del crimen, que posteriormente fue ejecutado a través de una estructura criminal organizada.
¿Cómo se habría planificado el crimen de Fernando Villavicencio?
Según la investigación, tras la muerte de Leandro Norero, alias “El Patrón”, los presuntos autores mediatos habrían acudido directamente a alias “Pipo” para que su organización ejecutara el asesinato de Fernando Villavicencio.
Una vez consignado el pago, alias “Pipo” habría activado la estructura criminal, disponiendo que los integrantes de su organización se encargaran de la comunicación, coordinación, supervisión y seguimiento del objetivo.
Estas tareas habrían sido ejecutadas bajo la responsabilidad de Carlos Angulo L., alias “Invisible”, quien ya fue sentenciado como uno de los autores materiales del asesinato.
Roles dentro de la estructura criminal
La Fiscalía detalló que Ángel Esteban A. M., alias “Lobo Menor”, tenía control directo del grupo armado y se encargaba de los seguimientos, la supervisión de reuniones, los pagos y la operatividad del ataque.
Por su parte, el testigo protegido M. N. L. S. indicó que Luis Alfredo A. A., alias “Gordo Luis”, habría sido el encargado de entregar una fuerte cantidad de dinero a la disidencia de las FARC, con el objetivo de contratar a los sicarios que ejecutaron el asesinato.
Antes de su asesinato en la Penitenciaría del Litoral, Jules Osmil C., uno de los autores materiales del crimen, entregó información detallada sobre los roles de “Lobo Menor” y “Gordo Luis”, señalando que ambos daban órdenes directas al resto de la organización criminal.
Adicionalmente, la Fiscalía indicó que alias “Pipo” habría recibido información reservada sobre contactos policiales que formaban parte del esquema de seguridad del entonces candidato presidencial, información que presuntamente fue utilizada y triangulada para la ejecución del atentado.
De acuerdo con la teoría fiscal, sin la autorización, dirección y mando de alias “Pipo”, el asesinato no habría podido llevarse a cabo.
