La agencia espacial estadounidense ha dado un giro sorprendente en sus protocolos: los astronautas podrán llevar sus propios teléfonos móviles a bordo de misiones oficiales.Esta medida, inédita en más de seis décadas de exploración tripulada, marca un antes y un después en la forma en que la NASA se relaciona con la tecnología cotidiana.
Una nueva era para los astronautas: teléfonos al espacio
La noticia fue confirmada por Jared Isaacman, administrador de la NASA, a través de una publicación en la red social X.En ella, anunció que las tripulaciones de las misiones Crew-12 y Artemis II podrán llevar “smartphones modernos” al espacio.
El objetivo: acercar las misiones espaciales al público y a las familias de los astronautas, permitiendo que capturen y compartan momentos de su experiencia en tiempo real.
“Estamos brindando a nuestras tripulaciones herramientas para capturar momentos especiales y compartir imágenes inspiradoras con el mundo”, escribió Isaacman.“También estamos desafiando procesos antiguos y habilitando hardware moderno para vuelos espaciales en un plazo más acelerado.”
La decisión simboliza el comienzo de una colaboración más estrecha entre la NASA y la tecnología de consumo, rompiendo con décadas de procedimientos rígidos donde todo dispositivo debía ser certificado internamente antes de viajar al espacio.
Adiós a la exclusividad de Nikon: seguridad y certificación en revisión
Hasta ahora, las únicas cámaras autorizadas para misiones tripuladas eran Nikon DSLR y mirrorless, seleccionadas por sus estrictos estándares de seguridad.Durante años, los astronautas debían documentar sus misiones con equipos pesados y especializados, aprobados tras un largo proceso de certificación.
El cambio no significa que la NASA relaje su seguridad: los teléfonos deberán pasar una evaluación técnica personalizada para evitar interferencias con los sistemas de comunicación y navegación.También deberán demostrar resistencia térmica, control de emisiones electromagnéticas y seguridad de batería para su uso en microgravedad.
El astronauta Clayton Anderson, veterano de la NASA, recordó que en su época ni siquiera se permitía llevar un iPod a bordo:
“Era imposible subir un dispositivo personal sin certificación; todo debía pasar por la NASA.”
La nueva política rompe con esa tradición y abre la puerta a que los astronautas combinen herramientas científicas con tecnología personal.
Artemis II: el primer vuelo tripulado con smartphones
El cambio se implementará oficialmente en la misión Artemis II, prevista para lanzarse en marzo de 2026, después de múltiples pruebas con el combustible de hidrógeno líquido.
Será la primera vez que una misión tripulada de la NASA autorice el uso libre de celulares personales.Aunque en misiones comerciales de SpaceX ya se habían probado dispositivos similares, la diferencia es que ahora estarán oficialmente aprobados bajo los protocolos de la agencia espacial estadounidense.
Aún no se ha especificado qué modelos de teléfonos se permitirán, ni si existirán restricciones sobre su uso en órbita.Lo que sí se sabe es que este precedente marcará una nueva etapa en la convivencia entre la tecnología cotidiana y las operaciones espaciales.
¿Por qué este cambio importa?
Más allá de la curiosidad, esta decisión tiene implicaciones prácticas y culturales:
- Humaniza las misiones espaciales. Los astronautas podrán compartir fotos y videos directamente desde el espacio, fortaleciendo la conexión emocional con la Tierra.
- Reduce costos y tiempos de certificación. La NASA aprovecha tecnología ya existente en lugar de desarrollar equipos exclusivos para cada misión.
- Fomenta la innovación. Al adoptar hardware comercial, la agencia puede integrar más rápido nuevas funciones y actualizaciones.
Este cambio de mentalidad refleja el nuevo enfoque de la NASA: una institución más ágil, colaborativa y abierta al uso de tecnología del día a día.
El futuro de la exploración espacial será más cercano y personal
Lo que comenzó como un simple permiso para usar teléfonos personales podría convertirse en una revolución en la comunicación espacial.En un futuro cercano, no sería extraño ver astronautas transmitiendo en vivo desde la órbita lunar o enviando historias desde Marte.
El espacio, antes dominado por protocolos rígidos y comunicación institucional, comienza a hablar el lenguaje humano, visual y cotidiano de las redes sociales.
