El caso de Brian Rosuh, un hombre de 62 años, se volvió viral este viernes 6 de febrero luego de que se conociera que lucha por su vida tras contraer una bacteria carnívora durante unas vacaciones en las Bahamas, donde estuvo a punto de perder el tobillo debido a la gravedad de la infección.
Rosuh viajó junto a su pareja, Tonia Buford Stinson, para celebrar el Año Nuevo. Sin embargo, lo que inició como un viaje de descanso terminó en una emergencia médica extrema tras regresar a Estados Unidos.
Una herida aparentemente menor
Según relató el propio afectado, durante las vacaciones tropezó y se raspó el tobillo. El hombre se limpió la herida y continuó con sus actividades, entre ellas nadar en el mar, incluso en una zona turística conocida por la interacción con animales.
Días después, al volver a casa, comenzó a sentirse mal. Su hija confirmó que Brian se desmayó, y al revisarlo notaron que su tobillo presentaba ampollas severas, por lo que fue trasladado de urgencia al Hospital Broward.

Diagnóstico crítico
En el centro médico, los especialistas sospecharon que se trataba de fascitis necrotizante, una infección bacteriana grave conocida popularmente como “bacteria carnívora”, ya que destruye rápidamente los tejidos blandos.
“El médico sospechó que se trataba de una bacteria carnívora y lo sometió de inmediato a una cirugía para extraer el líquido infectado”, relató la hija del paciente.
Debido a la rapidez con la que avanzaba la infección, los médicos intubaron a Brian y lo conectaron a un respirador, mientras realizaban procedimientos quirúrgicos de emergencia.
Pronóstico reservado
Para controlar la infección fue necesario retirar gran parte de la piel del tobillo hasta el hueso, un procedimiento extremo que evidencia la agresividad de la enfermedad.
De acuerdo con la familia, los médicos le dieron menos del 10 % de probabilidades de sobrevivir, ya que este tipo de infección puede propagarse rápidamente y provocar fallas orgánicas.
El caso ha generado conmoción en redes sociales y ha reabierto el debate sobre los riesgos de infecciones graves por heridas abiertas, especialmente durante actividades acuáticas en zonas tropicales.
