Un suceso aterrador ha sacudido a la ciudad de Cuenca, en la provincia del Azuay.
Una mujer de 29 años enfrenta actualmente un proceso penal tras ser acusada de intentar acabar con la vida de sus propios hijos, de 14, 10 y 4 años, suministrándoles sustancias tóxicas durante la cena.
Un grito de auxilio que evitó la tragedia
El hecho se registró a inicios de febrero, cuando uno de los menores, en medio de intensos dolores, logró pedir auxilio a gritos.
La alerta permitió que vecinos y familiares intervinieran de inmediato. Al ingresar a la vivienda, los testigos encontraron a los otros dos niños en estado de inconsciencia.
Fue un tío de las víctimas quien notificó la emergencia al ECU 911. Los menores fueron trasladados de urgencia al Hospital Vicente Corral Moscoso, donde permanecieron en estado crítico dentro de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de Pediatría.
Afortunadamente, este 6 de febrero de 2026, la Policía Nacional confirmó que los tres hermanos se encuentran fuera de peligro, aunque bajo observación médica.
Captura y proceso judicial por tentativa de asesinato
La sospechosa fue localizada el martes 3 de febrero en el sector de Misicata, perteneciente a la parroquia Baños.
Según reportes locales, la madre incluso habría mostrado la sustancia utilizada para el envenenamiento, se trataría de un raticida, la cual mezcló con los alimentos durante la merienda.
En la audiencia de calificación de flagrancia, una jueza dictó prisión preventiva contra la mujer por el presunto delito de tentativa de asesinato.
La procesada fue trasladada a un centro de privación de libertad para mujeres en Azogues, provincia de Cañar, donde permanecerá mientras dure la instrucción fiscal.
Como medida de protección, la justicia dispuso que los menores queden bajo la custodia de su tío una vez que reciban el alta hospitalaria, garantizando así su seguridad ante este violento entorno familiar.
