Luis Caicedo viaja desde Tiwintza, en Morona Santiago, hasta Cuenca, llevando plátano, yuca y otros productos agrícolas de su finca, para ubicarse en las afueras del hospital Vicente Corral Moscoso y vender con la esperanza de financiar el tratamiento médico de su bebé, diagnosticada con síndrome de Down y graves complicaciones cardíacas y neurológicas.

Cada venta es un paso hacia la esperanza
La pequeña Anali de 11 meses, quien tiene síndrome de Down, se alimenta mediante un botón gástrico, lo que aumenta los costos de cuidado diario, comenta su padre. Los recursos obtenidos de las ventas todos han sido destinados para ella y sus medicinas.

Luis asegura: “Lucharé hasta el último día por la salud de mi nenita; ella también merece una vida larga y saludable”.
Cuencanos se suman a la causa
Desde temprano, ciudadanos llegaron a comprar productos y aportar donaciones económicas, víveres y artículos para bebé, fortaleciendo la lucha de este padre y su familia. La solidaridad local se convirtió en un apoyo vital para continuar con los cuidados de la pequeña.

Nueva cita médica en marzo
Anali estuvo internada el año pasado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital Vicente Corral Moscoso y luego en el hospital de Méndez. Tras una nueva complicación respiratoria, regresó a atención hospitalaria y ahora tiene una cita programada para el 18 de marzo, donde la familia mantiene la esperanza de una mejora en su salud.
