Un joven extranjero que permanecía desaparecido desde el pasado viernes 30 de enero fue hallado sin vida en el interior de una hostería en Sangolquí, cantón Rumiñahui, al suroriente de Quito.
Según información policial, el ciudadano había perdido contacto con su familia tres días antes del hallazgo.
El reporte señala que la búsqueda comenzó luego de que los familiares rastrearan el último punto de ubicación de su teléfono celular, el cual señalaba las coordenadas de una hostería ubicada en el sector de Santa Rosa, en Sangolquí.
Tras acudir al sitio, los allegados identificaron la motocicleta del joven en el parqueadero del lugar.
Al no obtener respuestas claras de las personas presentes, los familiares solicitaron la intervención de la Policía Nacional a través del ECU 911.
Durante la revisión del lugar, uno de los familiares observó un área con tierra removida y objetos cubiertos parcialmente. Tras escarbar, halló restos humanos, específicamente una cabeza humana, presumiendo que se trataría del ciudadano desaparecido, lo que llevó a alertar a las autoridades.
El sitio fue asegurado por personal policial y unidades especializadas, entre ellas Criminalística, DINASED y Policía Judicial, que acudieron para realizar el levantamiento técnico y las pericias correspondientes.
De acuerdo con las primeras investigaciones, la víctima habría estado en compañía de dos personas horas antes del hecho. Las autoridades indicaron que en el lugar se habría producido una riña.
Dos ciudadanos fueron aprehendidos durante el procedimiento y trasladados para rendir su versión ante la Fiscalía.
El caso permanece bajo indagación a cargo de la Dirección Nacional de Delitos Contra la Vida (DINASED), que busca determinar las circunstancias exactas del crimen, los posibles móviles y la responsabilidad de los implicados.
Aclaración sobre el predio
Tras la difusión de información relacionada con este caso, el propietario del inmueble ubicado en el sector de Sangolquí emitió un comunicado en el que precisó que el predio no funciona como hostería ni como establecimiento turístico desde la pandemia de COVID-19, y que actualmente es un bien de propiedad privada sin actividad comercial.
Sobre este punto, el propietario del inmueble aclaró mediante un comunicado que no se encontraba en el lugar al momento de los hechos, que no tuvo conocimiento previo de lo ocurrido y que el ingreso de las personas se habría dado sin su autorización, a través de una puerta secundaria de uso privado.
