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“Me pegaron con un palo y me obligaron a firmar”: el relato del joven que denunció a sus jefes

Un joven de 20 años de Misiones, Argentina, denunció que fue secuestrado, golpeado y forzado a firmar su renuncia por los dueños de una maderera.

Empleado denunció que sus jefes lo secuestraron, golpearon y amenazaron para que firmara su renuncia en Misiones, Argentina
Empleado denunció que sus jefes lo secuestraron, golpearon y amenazaron para que firmara su renuncia en Misiones, Argentina

Un joven trabajador de 20 años denunció haber sido secuestrado, golpeado y extorsionado por sus empleadores luego de reclamar el pago de los días de licencia médica que le correspondían tras un accidente laboral.

El caso, ocurrido en la ciudad de El Dorado, provincia de Misiones (Argentina), conmocionó a la comunidad y derivó en la detención de tres personas.

El reclamo que terminó en una agresión

La víctima, identificada como Jonás de Nápoli, se desempeñaba como operario en una maderera cuando sufrió un corte en una de sus manos mientras manejaba maquinaria industrial, lo que le ocasionó la pérdida parcial de una uña.

Por recomendación médica, recibió dos semanas de reposo laboral. Sin embargo, un día antes de finalizar la licencia, fue citado nuevamente por el dueño de la empresa.


Me dijeron que no había trabajo para mí y que no se me iba a remunerar ninguno de los días de reposo que tenía”, relató Jonás en un video que publicó en redes sociales, donde se lo ve con el rostro visiblemente golpeado.

El accidente lo sufrí en un día laboral y dentro de la carpintería. Exigí que se me pague lo que correspondía”.

En la oficina estaban el propietario del aserradero, Virginio Alonzo (72 años), y sus dos hijos, Román y Maximiliano, quienes, según el relato, reaccionaron de manera violenta cuando el joven se negó a firmar una serie de documentos.

Querían que les firme unos papeles en blanco. Me negué y mi patrón dijo: ‘Bueno, vamos a pagarle entonces al muchacho’. Le dijo al hijo que cierre la puerta. Cuando cerró la puerta, me atacaron entre los tres”, contó.

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Encierro, golpes y amenazas

De acuerdo con la denuncia judicial, los agresores golpearon a Jonás con los puños y con un palo en la cabeza.

Me pegaron con los puños y con un palo en la cabeza. Me amenazaron con una pala”, dijo el joven, que además señaló haber sido obligado a firmar los papeles bajo coerción para detener la golpiza.

La violencia no terminó allí. Los dueños del aserradero le exigieron al trabajador que entregara su teléfono celular, lo desbloqueara y borrara toda evidencia del vínculo laboral, incluidos los contactos del seguro, la empresa y uno de los hijos del dueño.

Posteriormente, lo trasladaron en contra de su voluntad a una escribanía, donde, bajo presión, tuvo que firmar nuevos documentos sin posibilidad de leerlos.“Me pedían que firme, que firme, que firme. Me rehusé y me siguieron pegando hasta que, por cansancio, accedí”, relató.

Tras permanecer más de dos horas encerrado, los empleadores lo abandonaron a un costado de la ruta, junto a sus pertenencias.

La denuncia y las detenciones

Jonás denunció el hecho días después en una comisaría local. El Juzgado de Instrucción N.º 1 de Eldorado ordenó de inmediato la detención de los tres acusados, identificados como Virginio, Román y Maximiliano Alonzo.

Agentes de la Unidad Regional III de la Policía de Misiones allanaron la maderera La Nativa, donde secuestraron una madera utilizada para golpear al trabajador, documentos firmados por la víctima y las grabaciones de las cámaras de seguridad internas que registraron parte del ataque.

Dos de los sospechosos fueron arrestados en el lugar, mientras que Maximiliano Alonzo se presentó días después de forma voluntaria, acompañado por su abogado.

Hasta el lunes, los tres permanecían detenidos, acusados de privación ilegítima de la libertad, extorsión y lesiones.

Miedo y amenazas

La víctima, que sigue bajo atención médica, asegura que tanto él como su familia continúan recibiendo amenazas.“No conforme con los golpes, me dijeron que tienen mis datos, saben dónde vivo, tienen armas y dinero suficiente como para desaparecer a una persona. Así que estoy yo y mi familia bajo amenaza de ellos”, advirtió Jonás en su video, visiblemente conmocionado.

El caso sigue bajo investigación judicial y ha generado indignación en redes sociales y organizaciones laborales de Misiones, que exigen protección para el denunciante y una sanción ejemplar para los responsables.

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