Nuevos archivos vinculados al caso de Jeffrey Epstein han generado polémica al mencionar a dos nombres relevantes de la industria del videojuego: Leslie Benzies, exproductor de la saga Grand Theft Auto, y Sam Houser, cofundador de Rockstar Games. La información ha sido difundida por distintos foros y portales especializados, a partir de documentos que ya circulan públicamente en internet.
Según el contenido de los archivos, ambos desarrolladores aparecen nombrados en declaraciones atribuidas a Sarah Ransome, una de las víctimas de Epstein. En dichos textos, la mujer asegura haber sufrido una agresión sexual y menciona a Benzies y Houser en el contexto de sus acusaciones. No obstante, los documentos no constituyen una sentencia ni una acusación penal formal contra los ejecutivos del estudio.
Las referencias, que se ubican en una de las páginas del expediente, han sido ampliamente comentadas en comunidades como Reddit y ResetEra. En el caso de Benzies, el testimonio lo señala de manera directa, mientras que Sam Houser es mencionado como parte del entorno del exproductor de Rockstar. Hasta el momento, ninguno de los dos ha emitido un pronunciamiento público al respecto.

En paralelo, el periodista Tom Warren recordó que Microsoft prohibió el acceso de Jeffrey Epstein a Xbox Live en 2013, debido a infracciones graves relacionadas con acoso, amenazas o abusos. Esta medida formó parte de una política de colaboración entre la Fiscalía General de Nueva York y varias empresas tecnológicas para restringir el acceso de delincuentes sexuales registrados a servicios en línea, incluidos los de videojuegos.
La aparición de estos nombres en los archivos ha reavivado el debate sobre el alcance de las investigaciones vinculadas al caso Epstein y si podrían surgir nuevas menciones a figuras conocidas de la industria del entretenimiento digital. Por ahora, las referencias existentes se limitan a testimonios dentro de los documentos y no implican responsabilidades penales establecidas.
