La tranquilidad de Sauces 3, en el norte de Guayaquil, se vio abruptamente interrumpida tras el asesinato de Eddin Gino Lucero Fierro, de 32 años, hijo del dueño de una cadena dedicada a servicios y recepción para fiestas.
El crimen ocurrió la madrugada del miércoles, en los exteriores del negocio familiar, donde la víctima se encontraba sentada en una banca de concreto junto a una jardinera.
De acuerdo con información preliminar, varios sujetos armados se aproximaron al lugar y abrieron fuego contra el joven.
Lucero Fierro recibió disparos en la cabeza y otras partes del cuerpo, lo que provocó su muerte inmediata.
En la escena, agentes policiales hallaron al menos siete vainas percutidas de calibre 38.
Personal de la Policía Nacional acudió al sitio para realizar el levantamiento del cadáver y acordonar la zona.
Como parte de las primeras diligencias, los investigadores iniciaron la revisión de las cámaras de seguridad del sector.
Se conoció que tres sujetos fueron capturados y en su poder se encontraron dos armas de fuego tipo pistola con cartuchos sin percutar y cuatro celulares. Uno de los hombres posee antecedentes penales por robo y tráfico de drogas.
Hasta el momento, no se ha determinado el móvil del ataque ni se han reportado detenidos.
¿Quién era la víctima?
Eddin Gino Lucero Fierro era hijo del propietario de Gino’s Recepciones, una empresa ampliamente conocida en Guayaquil por la organización de eventos sociales y corporativos.
Vecinos del sector señalaron que conocían al joven desde su infancia y lo describieron como una persona tranquila.
En el lugar del crimen, allegados y moradores encendieron una vela blanca como símbolo de despedida y homenaje. El gesto reflejó el impacto que causó el hecho violento en la comunidad.
Habitantes de Sauces expresaron su temor ante el incremento de hechos delictivos en la zona.
Este asesinato se suma a otros episodios recientes de violencia en el norte de la ciudad.
El pasado 21 de enero, en Sauces 6, dos hombres fueron asesinados dentro de una vivienda por sujetos que se hicieron pasar por policías.
Horas después, un cuidador de autos también fue baleado en el mismo sector, aumentando la sensación de inseguridad entre los residentes.
